El nuevo comandante en jefe de la Armada uruguaya, el contraalmirante Óscar Debali, asumió hoy el cargo con el objetivo de incrementar el control del área marítima del país e impulsar la patrulla de superficie en la zona.
En un solemne acto que tuvo lugar en la Escuela Naval de Montevideo y en el que estuvieron presentes altas autoridades del Estado, excepto el presidente Tabaré Vázquez y el mandatario electo José Mujica, Debali sustituyó al almirante Juan Heber Fernández, que pasó automáticamente a retiro.
Debali fue nombrado por Vázquez, quien acordó el ascenso del marino con Mujica el pasado mes de diciembre.
Esta será la única modificación de la cúpula militar prevista en los próximos años, ya que Mujica, ex guerrillero tupamaro que asumirá el gobierno el próximo 1 de marzo, piensa mantener a los actuales jefes del Ejercito, Jorge Rosales, y la Fuerza Aérea, Ramón Bonilla.
En sus primeras declaraciones tras asumir el mando, Debali apuntó que Uruguay tratará ahora de "incrementar el control marítimo sobre sus áreas costeras" y afianzar el dominio de la zona mediante una mayor patrulla marítima de superficie.
"Uruguay ha reclamado ante Naciones Unidas la extensión del borde exterior de nuestra plataforma jurisdiccional, lo cual le va a dar al país aproximadamente cien mil kilómetros cuadrados de jurisdicción. Para cubrir las exploraciones y mantener la soberanía se van a precisar recursos bastante importantes. Algunos los tenemos y otros procuraremos conseguirlos", dijo Debali.
Hasta hoy Debali era el jefe de la Prefectura Naval, puesto al que llegó tras más de 40 años en la Armada.