Un hecho raro llama la atención en la Villa Olímpica en Atenas en la olimpiada de este año.
La bandera de las barras y las estrellas ondea levemente con la brisa ateniense junto a las banderas de los demás países compitiendo en la XXVIII olimpiada.
Pero en otros lugares de la villa olímpica y en la capital griega, el estandarte estadounidense está ausente.
Es un hecho que simboliza la crisis de confianza que parece estar afectando al usualmente ultrapatriota país a causa de la guerra de Estados Unidos en Irak desde el año pasado.
A la delegación estadounidense se le han dado órdenes de evitar exuberantes despliegues de fervor nacional durante los Juegos debido a que la preocupación por la seguridad en Atenas es altísima.