La primera ministra australiana, Julia Gillard, dijo hoy que el compromiso de su país en Afganistán "es claro" y "se mantiene firme", a pesar de la matanza de al menos 16 civiles a manos de un sargento estadounidense.
Este "horroroso incidente" es "verdaderamente preocupante, pero no nos va a distraer de nuestro objetivo en Afganistán", acotó Gillard a periodistas en Camberra.
Ayer, un sargento estadounidense salió de la base militar en la provincia de Kandahar, en el sur del país, y mató al menos a 16 civiles tras disparar contra las viviendas en las que había principalmente mujeres y niños.
La primera ministra expresó sus condolencias al presidente afgano, Hamid Karzai, y a los familiares de las víctimas, al tiempo que reiteró que Australia cumplirá con su cronograma y la misión trazada en Afganistán.
Australia tiene más de 1.500 militares destacados en Afganistán, donde participan en operaciones de combate y entrenamiento de las fuerzas de seguridad afganas bajo mando de la OTAN, y representan el mayor contingente que no pertenece a la Alianza Atlántica.
Está previsto que el contingente internacional abandone Afganistán en el año 2014 y que las fuerzas de seguridad afganas asuman entonces el control del territorio.