Es ya conocido que los planes de gobierno de las tres nóminas que se disputan la Presidencia y vicepresidencias de la república tienen muchos puntos de coincidencia y muy pocos contrarios.
En el tema del Canal de Panamá y las áreas revertidas, las coincidencias son casi totales. Veamos:
NUEVA NACION
"Nueva Nación" sostiene en su programa que el hecho de que el canal pase a manos panameñas dan a la sociedad una única posibilidad histórica de lograr el desarrollo económico y social para todos. Por ello propone la promoción de la inversión nacional e internacional en el complejo Howard-Rodman-Kobee para crear un gran centro multimodal de transporte marítimo y aéreo, y en Sherman-San Lorenzo para el desarrollo turístico, ecoturístico y marítimo.
Propone asimismo, establecer áreas especiales de recreación popular para la familia en las áreas revertidas; la incorporación de Clayton al desarrollo urbano de Panamá y al proyecto de Ciudad del Saber para exportar servicios educativos, científicos y tecnológicos.
De igual forma, esta nómina sostiene que todos los asuntos que atañen al Canal de Panamá serán considerados como asuntos de Estado y, en consecuencia, sometidos al consenso nacional. Se respetará el ordenamiento jurídico que se ha logrado sobre el canal y se exigirá de parte de los administradores una labor competitiva y transparente.
Con respecto al tercer juego de esclusas, este plan de gobierno contiene un punto en el que se destaca que por la importancia que tendrán las obras de ampliación de la capacidad del canal, tales como un tercer juego de esclusas más grandes, si se tuviese que tomar una decisión durante el gobierno de Nueva Nación, "ella sería el resultado del más detenido y serio análisis y de la más amplia consulta nacional y del consenso resultante de la gran mayoría de las fuerzas políticas y sociales".
UNION POR PANAMA
El programa de gobierno de esta nómina plantea el fortalecimiento de la autonomía de la Autoridad del Canal sin la interferencia de influencias políticas partidistas.
Garantizará igualmente que las designaciones en los cargos administrativos y directivos de la Autoridad del Canal se realicen con base a la capacidad, honradez, experiencia y méritos profesionales de los elegidos.
Además, adoptará los cambios legislativos necesarios para garantizar absoluta transparencia en la contratación de obras y servicios, regulando estrictamente todo lo referente, entre otros puntos, a lo siguiente:
Establecerá inhabilidades por razón de vínculos de consanguinidad o afinidad hasta el tercer grado entre los contratistas y los funcionarios del ámbito administrativo y directivo de la Autoridad.
Prohibirá toda situación que pueda representar conflictos de interés en relaciones con los asuntos de competencia de los servidores administrativos y miembros de la Junta Directiva.
Prohibirá que familiares o parientes del Presidente o ministros de Estado ocupen posiciones directivas en la Autoridad del Canal.
Promoverá el establecimiento de centros de adiestramiento especializado en actividades relacionadas con el sector marítimo para que se atiendan los requerimientos de personal calificado para arquitectura naval, reparación de naves, practicaje, operación y mantenimiento de remolcadores y lanchas, entre otros, para el óptimo funcionamiento del canal.
Se fortalecerá la Escuela Náutica para suplir las necesidades del sector marítimo y se incrementarán las posibilidades de ofrecer servicios colaterales a las naves que transitan el canal, así como a sus pasajeros y tripulación.
Sobre las áreas revertidas, Unión por Panamá se compromete en su plan de gobierno a manejar como política de Estado todo lo concerniente a estas áreas y, con ese mismo criterio, evaluar todo lo actuado hasta la fecha.
Otra propuesta es impulsar la adopción de un régimen jurídico que estimule y facilite la inversión privada en actividades que puedan brindar servicios a las naves, tales como su reparación y mantenimiento, equipo marítimo, contenedores, almacenamiento y trasiego de combustible, transbordo de carga, etc. También se apoyará y promoverán proyectos de desarrollo turístico como hoteles, puertos para cruceros, parques ecoturísticos, y otros, similares a lo que ya se está haciendo en las áreas revertidas.
ACCION OPOSITORA
Para Acción Opositora, el hecho de que el país sea dueño del canal es una condición que hará que, "sobre todo en los primeros años de la administración panameña, la política exterior gire en torno a esa nueva situación, la cual, además, no tiene precedente alguno que la oriente".
Sin embargo, para hacer frente a ese reto, la nómina sostiene en su plan de gobierno que respetará su régimen laboral, planteados en la Constitución y la Ley de la Autoridad del Canal, al tiempo que todo lo que atañe al canal será asunto de Estado.
Plantea asimismo que, llegado el momento de considerar la necesaria construcción del tercer juego de esclusas, se someterá al más cuidadoso estudio la participación de terceros Estados en el financiamiento, de manera que dicha decisión no comprometa los intereses de país soberano en términos de administración, propiedad, medio ambiente y protección.
Acción Opositora conciliará la tradicional política bilateral con los usuarios del Canal.
Este plan también señala que las próximas negociaciones de la OMC cobran mayor importancia porque incluirán accesos al transporte marítimo. Por ello el gobierno de Alberto Vallarino "seleccionará un capacitado equipo negociador para que lleve las mismas a feliz término, teniendo en cuenta nustras potencialidades en el área de los servicios y del transporte marítimo".
Se plantea también perfeccionar el centro de trasbordo de contenedores para que genera más valor agregado, así como ampliar la consolidación de mercancías que se lleva a cabo en la Zona Libre de Colón a toda la cadena del sistema multimodal (puertos, canal, carreteras, ferrocarril y aeropuertos).
Es así que, salvo algunos puntos, las tres nóminas parecen converger hacia el mismo objetivo en lo que respecta al canal: mantener su autonomía, erradicar la política partidista en su seno, considerarlo como asunto de Estado y respetar las leyes vigentes que lo sostienen.
ANALISIS DE EXADMINISTRADOR
Un tercer juego de esclusas más pequeñas y no más grandes podría constituirse en la solución más viable para hacer más eficiente el tránsito por el Canal, según el exadministrador de la vía acuática, ingeniero Gilberto Guardia.
El profesional de la ingeniería hizo estas estas declaraciones durante entrevista en la que analizó, por un lado, el contenido de los programas de gobierno ya presentados y, por el otro, las actividades económicas que podrían generase a lo largo de la vía.
En alusión a las relaciones de Panamá con los Estados Unidos una vez recuperada la franja canalera, la fuente manifestó que el canal sigue siendo una vía acuática importantísima para Estados Unidos, como principal usuario, por un lado como destino de productos y por el otro como exportadores de productos que van hacia otros países del mundo.
No hay la menor duda de que Estados Unidos seguirá manteniendo el interés en Panamá, agregó, y desestimó las dudas de los panameños en el sentido de que si se van las bases militares ese interés disminuirá drásticamente. Eso no es así, recalcó y eso no debe causar preocupación porque ese país ha mantenido siempre una actitud de puertas abiertas hacia Panamá.
La agencia del Canal, como él llama a la Comisión, siempre ha contado con la disponibilidad de innumerables servicios para beneficio de esa agencia y eso no va a cambiar porque es una vía única en el mundo. No cambiará, resaltó, en la medida en que Panamá no quiera que cambie. Sobre la ampliación de servicios en el Canal que proponen las nóminas, Guardia informó que en el Canal se podrán desarrollar nuevas actividades de negocios y servicios que no se pueden llevar a cabo antes de la entrega porque la operación del canal está a cargo del gobierno de Estados Unidos, y dentro de su agenda, sólo está la operación del canal y no el desarrollo de otras actividades.
Hay que tener claro que en el discurso de los tres candidatos hay una gran coincidencia en lo que a nuevas actividades se refiere, a partir de la entrega del Canal y que tienen que ver con servicios que hoy no se prestan y que se pueden prestar, señaló.
En cuanto a lo planteado en el plan de gobierno de "Unión por Panamá", de que "la desafortunada gestión canalera del actual gobierno ha generado ya efectos nocivos, que es preciso corregir cuanto antes" y de que se observa una desconfianza preocupante de parte de los usuarios de la vía interoceánica en cuanto a la capacidad de administrarla con eficacia, Guardia argumentó que sólo el hecho de que el canal cambiará de manos el próximo año, inicia un estado de desconfianza, duda y preocupación por parte del mercado del canal -sus usuarios, tanto los que lo usan para transporte como los que dependen de él, ejemplo Chile-, independientemente del gobierno de turno.
Estos países tienen una gran aprensión por saber si Panamá tendrá la capacidad para manejar el canal como se ha estado haciendo, no por actuaciones desafortunadas del gobierno, sino por el cambio de dueño.
Lo que sí es cierto es que Panamá deberá comenzar de cero con respecto a la credibilidad, porque no hay duda sobre la capacidad técnica de manejo toda vez que hoy más del 90% del personal es panameño, sino que la duda surge de la credibilidad de Panamá como país.
Esto conlleva a otra premisa en la que una vez más los tres candidatos a la Presidencia coinciden: la separación de la política partidista en la operación del canal. De eso es de lo que se trata cuando se habla de desconfianza.
El porqué es muy simple: el canal no depende de Panamá para su operación. Los recursos para tal fin no los aporta ni Estados Unidos ni Panamá; se trata sencillamente de un negocio como cualquier otra empresa, que se suple de recursos con el producto de la venta de un servicio importante para el comercio marítimo mundial; del tránsito que es la venta de servicio por excelencia.
INJERENCIA POLITICA
La aprensión sobre la posible incidencia política en la vía surge también porque el canal en ese sentido es muy vulnerable. El es eficiente porque en esa agencia existe un sistema de méritos para escoger el personal y lo que es más, el alejar del canal la política surge de algo que es muy distinto a como tradicionalmente se hacen las cosas en Panamá.
Esto quiere decir que el canal es una empresa descentralizada. El personal no se elige de arriba hacia abajo, pues el administrador no lo nombra, salvo a su personal más cercano como secretarias y asistentes que laboran directamente bajo su cargo. El no recomienda ni sugiere personal de las esclusas o de mantenimiento o de cualquier otro departamento.
Los nombramientos se realizan según las vacantes que se den. Por ejemplo, si en las esclusas de Pedro Miguel se da una vacante, el administrador no puede llamar a la ingeniera encargada de la esclusa para que nombre a quien él desea. El administrador que lo haga de esta forma destruiría el Canal de Panamá, enfatiza el ingeniero Guardia, porque si ese administrador es un político, hace esa llamada porque tiene un círculo político que le demanda trabajo. Esa es la forma como se politiza el canal.
Siendo el canal una empresa descentralizada, lo que se hace en casos de vacantes es que cuando esa ingeniera de la esclusa nombra el reemplazo de la posición vacante, lo hace sobre la base de los curriculums de los aspirantes, de su idoneidad y no por su afiliación o recomendación política.
De esta forma se garantiza mayor eficiencia y lo que es más: cuando se da una vacante, generalmente es suplida por alguien que esté ya laborando en el área y pueda ascender a la posición requerida. Así, la vacante quedaría en el nivel inmediatamente más bajo y quien la llene deberá empezar a entrenarse.
Lo anterior es una forma de matar dos pájaros de un sólo tiro: se logra un entrenamiento del personal y a la vez se le incentiva. De esta manera la operación es toda una sinfonía, manifiesta la fuente y las vacantes se dan en el nivel más bajo de la operación.
Por eso cuando se habla de credibilidad, se trata de no injerencia política.
NOMBRAMIENTOS
Por otra parte, también es sensitivo el nombramiento de la Junta Directiva, que compete al Presidente de la república. Esto crea suspicacia si el nombrado es allegado del mandatario. Por eso, es necesario que no haya conflicto de intereses en esos nombramientos, aunque los elegidos sean idóneos para el cargo.
El Presidente tiene la última responsabilidad cuando hace estos nombramientos.
Por otro lado, hablando del administrador, antes del año 2 mil al administrador panameño lo nombraba el presidente de Estados Unidos, previa recomendación del de Panamá y posterior investigación y aprobación por parte del Senado.
A partir del 2 mil, no será nombrado por el Presidente ni tampoco será ratificado por la Asamblea Legislativa.
Será ahora responsabilidad de la Junta Directiva del Canal de Panamá nombrar el administrador. Eso está en la Constitución y en la ley del Canal.
Estos dos niveles de dirección -Junta Directiva y Administración- deben dar a los panameños y al mundo la tranquilidad de saber que la persona que se nombre tenga la suficiente formación, experiencia e independencia para seguir manejando el Canal como hasta ahora, manteniendo su autonomía.
TERCER JUEGO DE ESCLUSAS
Sobre el tercer juego de esclusas, que se menciona al principio, Guardia sostiene que es un problema técnico, económico y político (no partidista), porque todo lo que tenga que ver con el canal es político si se toma en cuenta que afecta a muchas naciones. Por tanto debiera haber consenso al respecto.
A su criterio, la entidad mejor calificada para analizar el problema es la propia Autoridad del Canal, tal como se analizó el ensanche del Corte Culebra, porque ella es la que al final tiene que pagar por lo que se haga. Así también se ha hecho con otros trabajos que se realizan para hacerlo más eficiente.
Sin embargo, en lo que respecta a ese tercer juego de esclusas hay que analizar si lo que se necesita es un juego de esclusas más grandes (cuyo estudio fue hecho por una comisión tripartita internacional y no por parte de la empresa del canal) o un tercer juego de esclusas más pequeñas que aumenten la eficiencia del Canal.
Aunque parezca paradójico, esa solución es más viable de lo que parece. Ello es así porque sólo un 30% de los barcos que cruzan el canal son del tamaño Panamax, mientras que un 70% de las naves son más chicas, es decir, las actuales esclusas les quedan holgadas y podrían usar esclusas más pequeñas.
La esclusa más pequeña no tiene el "aura" de las más grandes, pero éstas se usarían para pasar los barcos que pueden usarlas, lo que consumiría menos agua y habría más líquido disponible y, en consecuencia, se dejaría más espacio libre para los barcos Panamax, lo que aumentaría la capacidad del canal.
Con respecto a los barcos más grandes que se construyen actualmente (post Panamax), el ingeniero recalcó que en su mayoría éstos son barcos de contenedores que fueron construidos para transitar la ruta de Asia a la costa Oeste de Estados Unidos, donde sólo hay manejo de barcos de contenedores. Esa ruta compite con el canal. Hoy, sólo un 13% de los barcos Panamax que pasan el canal son de contenedores y transitan perfectamente por las esclusas actuales.
Además, si se hacen esclusas más grandes, habría que incorporar otra cuenca hidrográfica al canal porque la actual no puede suplir a otras más grandes que consumen mucho más agua. Por tanto, este es un problema técnico operacional.
"Si yo tengo que hacer ese análisis, yo haría el estudio de las dos cosas", señaló el entrevistado, al tiempo que agregó que por ahora los panameños no deben mortificarse por eso; es preferible dejar que sea la misma agencia del canal la que lo estudie porque ese es su negocio.
RECOMENDACIONES
El profesional recomienda a las tres nóminas algo que ellas ya saben: que el canal no se politice porque existe el peligro de que no se ponga en la lupa lo que realmente eso significa. Ellos tienen esa responsabilidad y no deben dejar de darle toda la importancia que eso tiene.
En el caso de las relaciones laborales, señaló que las demandas de los trabajadores son justas generalmente, no obstante es importante que tanto la fuerza política que gobierne como los trabajadores del canal recuerden que sobre esas justas demandas, muchas veces hay que poner en la balanza los intereses de la nación, que pesan mucho más.