Representantes de los Gobiernos de España y Brasil y empresarios de ambos países abogaron hoy por lograr un sistema de concesión de visados más ágil, más simple y menos burocrático que se adecúe a las necesidades de un mundo globalizado.
El presidente del Consejo Nacional de Inmigración brasileño, Paulo Sergio de Almeida, dijo a Efe que es necesario "simplificar" el proceso de concesión de visados para los trabajadores extranjeros y demandó reciprocidad a las autoridades españolas.
"Queremos simplificación bilateral" dijo Almeida, quien aseguró que se necesitan "mecanismos menos burocráticos" para que los expatriados tengan acceso a canales "más flexibles", durante un acto sobre visados y política migratoria organizado en Sao Paulo por la Cámara Oficial Española de Comercio en Brasil.
El funcionario defendió la aplicación de la letra de un acuerdo firmado por ambos países en el 2004 para que "los flujos migratorios puedan ser normalizados" y que la circulación de trabajadores sea "más fluida" para potenciar el desarrollo.
Almeida anunció además la entrada en vigor de un procedimiento a través de internet, que permitirá a los ciudadanos extranjeros iniciar los trámites para la solicitud de permisos de empleo en la página web del Ministerio de Trabajo de Brasil.
Mientras, el consejero laboral de la Embajada de España en Brasil, Jesús Salas Zapatero, aseguró que las autoridades brasileñas están comprometidas en la flexibilización de las normas y que piden aportaciones a los gobiernos de otros países para mejorar algunos aspectos de las leyes.
El acto, el primero de estas características que organizan las instituciones españolas en Brasil, contó con la participación de empresarios españoles y brasileños que compartieron sus experiencias, defendieron leyes más flexibles que tengan en cuenta a las familias de los expatriados y criticaron la maquinaria burocrática que entorpece la concesión de visados.
En marzo del 2008, las autoridades brasileñas se quejaron ante el Gobierno español por la denegación de entrada en el país de cientos de sus nacionales por el aeropuerto madrileño de Barajas, un conflicto que Salas Zapatero consideró "superado".