Un tribunal argentino autorizó a una pareja a realizar un tratamiento de fertilización asistida para tener un bebé que permita salvar a otro hijo, que padece una grave enfermedad, informaron hoy fuentes judiciales.
Los jueces Alejandro Tazza, Jorge Ferro y Juan José Comparato ordenaron a dos obras sociales a que cubran el tratamiento de fertilización a la pareja que busca utilizar las células madre del cordón umbilical del bebé para la realización de un trasplante en su hijo mayor, que sufre de enfermedad granulomatosa crónica (EGC), que afecta al sistema inmunológico y se transmite genéticamente.
El fallo está destinado a las obras sociales de los trabajadores municipales (OAM) y a la de los empleados públicos de la provincia de Buenos Aires (IOMA) que deberán solventar los gastos de estos dos afiliados para llevar adelante el tratamiento.
"La pareja tiene dos hijos y uno está muy enfermo. Los médicos les dijeron que no tiene cura excepto que se hagan un in vitro y seleccionen los embriones que sean compatibles con la sangre del chico", relató el juez Tazza, de la Cámara Federal de Mar del Plata, a unos 450 kilómetros de Buenos Aires.
De todas formas, el escrito advierte que "habiendo probables embriones restantes, deberá asegurarse el respeto hacia su condición humana".
"Los profesionales actuantes deberán proceder a la inmediata conservación de los embriones en las condiciones necesarias para mantener su vitalidad y preservar su completa integridad, prohibiendo su utilización con fines experimentales, como también su clonación u otras técnicas de manipulación genética y obviamente su descarte o destrucción", aclara el fallo.
El escrito también pide comunicar al Congreso argentino el vacío legal en torno a este tema, que ha desatado polémicas en otros países.
El cardenal Javier Lozano Barragán, "ministro de sanidad" del Vaticano, condenó en octubre pasado los nacimientos de niños para curar a otros ya que "ninguna persona puede ser usada como medio para que otra viva", dijo.
Lozano Barragán se refirió así al caso producido en España en octubre último, cuando el Servicio de Salud de Andalucía informó del nacimiento del primer niño en el país programado genéticamente para poder ayudar a su hermano de seis años a superar una anemia congénita severa.
Para curarlo, los médicos le trasplantaron la sangre del cordón umbilical del recién nacido, libre de la enfermedad hereditaria denominada beta-Talasemia mayor.