La directora ejecutiva de ONU Mujer, la chilena Michelle Bachelet, expresó hoy su preocupación por el bajo nivel de participación de las mujeres en la resolución de conflictos tan graves como los de Siria, Libia, Afganistán, Somalia o Yemen, entre otros.
Bachelet, que intervino hoy en un debate del Consejo de Seguridad de la ONU dedicado al papel de las mujeres en la paz y la seguridad, apuntó que "los grupos de mujeres suelen tener pocos recursos y estar pobremente situados en cuanto a oportunidades para influir en la política".
"Dada la crisis actual en Siria, ese es un asunto de preocupación", dijo la expresidenta chilena, que subrayó que "la participación de las mujeres es vital para resolver la crisis y para asegurar que sus intereses se tienen en cuenta en los acuerdos que haya".
Agregó que también se necesita la participación femenina para mejorar la información sobre el impacto de la violencia, agregó que hasta el momento ha sido difícil obtener información e instó "al Consejo de Seguridad a que permanezca atento a la dimensión de la crisis" sobre las mujeres.
Igualmente se refirió a que la participación de las mujeres tras el fin de los conflictos es también baja y que se necesita mejorar en cifras y en sustancia esa presencia.
En cuanto al papel de la ONU, Bachelet señaló que desde enero de 2011 ha aumentado la presencia de mujeres en los equipos de mediación, observadores y negociadores en los procesos de paz.
El Departamento de Asuntos Políticos de la ONU ha incrementado la presencia de mujeres candidatas a esos equipos en el 36 % y en 2011 se preparó a 200 líderes femeninas y algunos hombres en las regiones de Africa Occidental, los Balcanes, y Centro y Sur de Asia.
Bachelet resaltó que el entrenamiento de mediadoras en Africa Occidental "ha dado resultados enseguida" y, como ejemplo, señaló que en Senegal se vieron en el grupo de trabajo creado en relación a las últimas elecciones y para garantizar su protección durante las campañas electorales y votaciones.
También se han formado a mujeres en Sierra Leona y en Mali, agregó Bachelet, que lamentó que en los países árabes "las contribuciones de las mujeres al frente de la democratización todavía no se han traducido en posiciones de liderazgo y de toma de decisiones en las instituciones".
Resaltó que en su último viaje a Libia, mujeres líderes de la sociedad civil y del Gobierno le expresaron "preocupación sobre las próximas elecciones y a favor de que haya colegios electorales segregados por sexos para contrarrestar la presión de tener que seguir los patrones de voto familiares".
"Les señalé que ellas mismas tienen que ser relevantes para el proceso político y demostrar que son importantes para la paz y la democracia, pero para ser honesta se enfrentan a una batalla cuesta arriba", lamentó la responsable de ONU Mujeres.
En Yemen, explicó Bachelet al Consejo, las mujeres están determinadas a formar parte de los grupos de la sociedad civil y del diálogo nacional, al tiempo que expresó preocupación porque, según datos de la ONU, "aumentan los niveles de violencia contra las mujeres, los secuestros y los matrimonios tempranos entre la población desplazada".
Bachelet habló también de las nuevas leyes de amnistía aprobadas en Yemen, Mali o Nepal, de las que le preocupa que los delitos cometidos contra las mujeres en un conflicto queden impunes, por lo que recordó la asunción de responsabilidades de los gobiernos para perseguir los delitos cometidos contra las mujeres durante ese tipo de crisis.
Alertó igualmente de que en algunos países en transición política, "la combinación del conflicto recién terminado y el debilitamiento de la protección social es una amenaza a los progresos de los derechos de las mujeres".
En marzo pasado, explicó, los líderes religiosos en Afganistán se pronunciaron a favor de restringir los derechos de las mujeres, incluyendo la movilidad y la promoción social.