Donovan Bailey está convencido de que su experiencia como ganador de los 100 metros en Atlanta en 1996 le dará la ventaja en los Juegos Olímpicos de Sydney, pese a sus malos resultados en competencias recientes.
El canadiense no es considerado favorito para retener el título, una proeza que sólo el estadounidense Carl Lewis pudo consumar. Una serie de malos resultados durante el verano lo han relegado a un segundo plano respecto al favorito Maurice Greene.
Bailey, sin embargo, insiste en que todo marcha de acuerdo con lo planeado para la final programada para el 23 de septiembre.
"Soy el único que sabe lo que se necesita para ganar una final olímpica de los 100 metros y eso cuenta algo," dijo el atleta el lunes, durante un receso de sus entrenamientos en Gold Coast.
"Llego sin ninguna presión y eso me gusta. Hace cuatro años toda la atención estaba en Frankie (Fredericks) y ahora está en Maurice. Eso no es fácil para ellos y a mí me conviene."
Bailey ganó el oro en Atlanta con un nuevo récord mundial de 9,84 segundos. La marca después fue igualada por su compatriota Bruny Surin y superada por el estadounidense Greene, quien logró un registro de 9,79.
Desde que logró un excelente tiempo de 9,98 segundos en junio, Bailey ha tenido problemas en una serie de carreras, con registros en alrededor de 10,2 aunque el canadiense asegura que los tiempos son irrelevantes.
"Cuando me preparo para una competencia importante trabajo en muchas cosas y he estado trabajando muy fuerte en aspectos de mi carrera," señaló. "No estoy preocupado por los tiempos, lo que cuenta es lo que haga dentro de dos semanas en Sydney."
El hecho de que Bailey esté en la competencia ya es de por sí un milagro médico tras la grave lesión que sufrió hace dos años en el tendón de Aquiles. Varios médicos le dijeron que nunca caminaría normalmente de nuevo y mucho menos podría correr.
"La gente puede pensar que no estoy concentrado en esto pero deberían recordar que en septiembre de 1998 no podía caminar. Era el hombre más rápido que jamás hubiera pisado la faz de la tierra, pero físicamente no podía caminar."
"Mi tendón de Aquiles está sujeto por un tejido sintético y he tenido que trabajar muy, muy duro para ponerme de nuevo en forma. Eso me ha ayudado a mantener las cosas en perspectiva pero no significa que no quiera ganar aquí, es sólo que estoy más relajado."