El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, animó hoy a las dos Coreas a dialogar para mejorar sus relaciones y solventar sus diferencias, al tiempo que volvió a expresar su esperanza de que Pyongyang cumpla con sus promesas y avance hacia la desnuclearización.
Ban recibió hoy la visita del ministro surcoreano de Asuntos Exteriores, Kim Sung-hwan, ante el que subrayó "la importancia del diálogo entre las Coreas" y mostró su esperanza de que las relaciones entre ambos países "mejoren", según un comunicado emitido por el portavoz de la ONU, Martin Nesirky.
El máximo responsable de Naciones Unidas trató con su compatriota el reciente anuncio de Corea del Norte de que suspenderá temporalmente su programa de enriquecimiento de uranio, pruebas nucleares y lanzamientos de misiles a cambio de 240.000 toneladas de ayuda alimentaria proveniente de Estados Unidos.
Ban mostró su aprobación del acuerdo entre Corea del Norte y Estados Unidos, ya que, como explicó al ministro surcoreano, supone "los pasos iniciales para la desnuclearización de la península de Corea", pero destacó la importancia de que las autoridades norcoreanas cumplan con sus promesas en ese sentido.
El secretario general expresó su esperanza de que "las partes implicadas redoblen sus esfuerzos para solventar los asuntos sin resolver por medios pacíficos, como el diálogo", según subrayó el comunicado de su portavoz.
Ban y Kim, que mañana viernes se desplazará a Washington, compartieron además su "gran preocupación" ante "los severos problemas de alimentos y nutrición" de algunos sectores de la población norcoreana.
También analizaron la situación de los refugiados norcoreanos, un tema que preocupa a Corea del Sur, que en las últimas semanas ha intensificado sus presiones a China para que detenga las repatriaciones forzosas de los desertores de Corea del Norte y les permita refugiarse en Corea del Sur.
Pekín no reconoce como refugiados a los disidentes norcoreanos que llegan a su territorio y los devuelve a su país, donde sufren duras represalias de las autoridades del régimen comunista.
Ban pidió a las partes afectadas por el problema que hagan "todo lo que puedan para encontrar una solución que contente a todos" y pidió que cualquier movimiento en ese sentido dé "prioridad a las consideraciones humanitarias sobre las personas afectadas".
La visita de Kim a Naciones Unidas se produce en el marco del viaje de cinco días que realiza por el país, que lo llevará mañana viernes a reunirse en Washington con la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, para abordar la cuestión nuclear norcoreana, la aplicación del Tratado de Libre Comercio Corea del Sur-Estados Unidos y las sanciones a Irán.
Además, coincide con la celebración en Nueva York de un foro sobre seguridad en Asia en el que participan, entre otros, los enviados nucleares de Corea del Sur y Corea del Norte, Lim Sung-nam y Ri Yong-ho.
Los gobiernos de ambos países no tienen concertada ninguna reunión entre ambos representantes en el marco de ese foro, que se celebra durante varios días a puerta cerrada y que está organizado por la Maxwell School de la Universidad de Syracuse.
Tanto la visita de Kim como la presencia de ambos enviados están marcadas por el anuncio de Corea del Norte de interrumpir sus programas nucleares, una decisión que se considera un importante paso hacia el objetivo de reanudar las conversaciones a seis bandas orientadas a la desnuclearización del país comunista, estancadas desde 2008.
Los países implicados en ese proceso, las dos Coreas, EE.UU., China, Rusia y Japón, han realizado diversos esfuerzos desde mediados de 2011 para retomar el diálogo, pero hasta el último anuncio de Corea del Norte apenas se habían observado avances.