El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, condenó hoy el asesinato en Pakistán de un trabajador del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
Ban "condena con firmeza este ataque brutal contra el personal humanitario que trabaja para el bienestar del pueblo pakistaní", dijo la portavoz de la ONU, Marie Okabe.
El empleado de ACNUR, Zill-e-Usman, murió tras recibir un disparo por parte de un grupo de personas sin identificar en el campamento de Kacha Garhi, en la ciudad noroccidental de Peshawar.
En el incidente también falleció un guarda del Comisionado de Refugiados Afganos y resultó herido otro miembro de ACNUR, quien se encuentra en un hospital cercano en situación estable.
Al parecer, cuatro o cinco hombres armados abrieron fuego contra Usman, cuando éste se dirigía a su vehículo después de realizar una visita rutinaria al centro.
Okabe señaló que el secretario general estaba conmocionado y entristecido por el asesinato de Usman, de 59 años, que trabajaba en la repatriación de personas desplazadas tras un conflicto que estalló en las tribus de Pakistán en agosto de 2008.
Ban aseguró que "la ONU mantiene el compromiso de seguir adelante con las operaciones humanitarias" de asistencia a los millones de afectados por la violencia en el convulso país asiático.
Esta es la tercera muerte de miembros de personal de ACNUR en los últimos seis meses en Pakistán, la más reciente de ellas ocurrió el pasado 9 de junio, cuando Aleksandar Vorkapic falleció durante el bombardeo del Hotel Perla Continental en Peshawar.
Además, el 2 de febrero fue asesinado un chofer de la organización, Syed Hashim, durante el secuestro del estadounidense John Solecki, jefe de la oficina de Quetta, que fue posteriormente liberado.