El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, condenó hoy el ataque terrorista en la ciudad iraní de Zahedan, al sureste del país, que causó al menos veinte muertos y más de cien heridos.
Ban, mediante un comunicado de prensa difundido hoy en Naciones Unidas, consideró que "este acto de terrorismo sin sentido en un lugar destinado a la oración es de lo más reprensible".
El máximo responsable del organismo envió sus condolencias a los familiares de las víctimas, al igual que al Gobierno y al pueblo iraní.
En esos atentados terroristas suicidas ocurridos el jueves en la mezquita chií de jame en la ciudad de Zahedan murieron unas veinte personas, y según el viceministro iraní de Interior, Ali Abdolahi, a quien cita la agencia semioficial Fars, hasta el momento nadie se he responsabilizado de los atentados.
La primera explosión la causó un suicida detrás de la zona de control de la entrada a la mezquita, a la que siguió una segunda explosión de un bomba pocos minutos después.
Las explosiones ocurrieron mientras se celebraban las fiestas con motivo del aniversario del nacimiento de Imam Husein, el más venerado para los musulmanes chiíes.