El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, expresó hoy su profunda preocupación por la situación de la líder opositora birmana, Aung San Suu Kyi, en arresto domiciliario, y de otros presos políticos en Birmania (Myanmar).
En un informe sobre la situación de los derechos humanos en ese país, Ban urgió al Gobierno a superar las consecuencias del conflicto armado y el estancamiento político.
Ban indicó que "aún persisten los múltiples desafíos en el área de los derechos humanos, la reconciliación nacional y el proceso de democratización", señaló el portavoz de la ONU, Martin Nesirky.
Asimismo se refirió a las elecciones generales que ese país asiático celebrara el 7 de noviembre próximo y pidió a las autoridades birmanas cumplir con el compromiso de que los comicios sean "inclusivos, libres y justos".
Para el secretario general de la ONU esas elecciones representan "una prueba mayor sobre las perspectivas de paz, democracia y prosperidad en Birmania".
A principios de octubre los líderes de casi 50 países de Europa, Asia y Oceanía pidieron al régimen militar birmano la puesta en libertad de los opositores detenidos de cara a esos comicios.
Un total de 35 partidos políticos se presentan a las elecciones legislativas de noviembre, las primeras que celebrará Birmania tras más de dos décadas de férrea dictadura militar.
La principal líder de la oposición y Premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi, está bajo arresto domiciliario desde 2003 y, aunque el 13 de noviembre terminará de cumplir la condena que se le impuso, hasta el momento la Junta Militar no anunciado que la vaya a poner en libertad.