El secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, instó hoy a garantizar la seguridad de los civiles atrapados por la ofensiva lanzada en el último mes por el Ejército de Sri Lanka para eliminar los bastiones de la guerrilla tamil en el norte del país.
La portavoz de la ONU, Marie Okabe, dijo hoy que Ban insta a las dos partes a que acuerden darle prioridad en sus acciones al bienestar y la seguridad de la población civil y de los cooperantes que les proporcionan ayuda humanitaria.
"El Gobierno y el LTTE (Tigres para la Liberación de la Patria Tamil) deben asegurarse de que todos, incluidos los desplazados, sean tratados de acuerdo a la ley humanitaria internacional", apuntó.
La portavoz dijo que Ban también insta a todas las partes a facilitar el traslado a un lugar seguro de unos 250.000 civiles que se encuentran en la zona de los combates.
Okabe señaló, igualmente, el llamado a los combatientes a que respeten las "zonas de seguridad", y la infraestructura civil, como escuelas o centros médicos, además de las instalaciones humanitarias.
Ban "está profundamente preocupado por la grave necesidad de ayuda humanitaria que tiene la población civil, particularmente de alimentos, agua, servicios sanitarios y refugio", apuntó.
El responsable de la ONU aprecia la cooperación del Gobierno a la hora de facilitar la reubicación del personal de la organización y sus familiares y confía en que todas las partes cooperarán en su traslado a la localidad de Vavuniya, indicó la portavoz.
Otro elemento de preocupación de Ban, según Okabe, son los ataques sufridos por los medios de comunicación que cubren el conflicto, al tiempo que pidió a las partes que respeten la libertad de prensa.
El Gobierno y la guerrilla se han acusado en los últimos días de la muerte de civiles en diferentes puntos del norte de la isla, cuyo acceso está cerrado a la prensa.
El Gobierno de Sri Lanka aseguró hoy que sus tropas atacan actualmente los últimos reductos de resistencia de la guerrilla tamil en el norte de la isla, después de que el domingo el Ejército ceilanés conquistó el último gran centro de operaciones de los rebeldes, Mullaitivu.
Las tropas de Sri Lanka han conseguido tomar este mes la capital "de facto" del LTTE, Kilinochi, así como el próximo y estratégico paso del Elefante, que une la isla con la península de Jaffna, en la punta septentrional del país.
El LTTE lucha por establecer un Estado independiente en el norte y el este de la isla para los tamiles, de religión hindú, mientras que en el resto del país predomina la etnia cingalesa, que profesa el hinduismo, aunque también existen otras minorías importantes, como la musulmana.