El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, afirmó hoy que la diplomacia preventiva no es una opción, sino una necesidad, durante una reunión de alto nivel del Consejo de Seguridad sobre ese asunto.
Ban consideró, además, que muy a menudo la comunidad internacional tiene que afrontar emergencias que se podían haber evitado si se hubiera actuado con antelación.
"Nos corresponde a todos los Estados miembros, organizaciones regionales y a las Naciones Unidas tomar medidas pronto y de manera decisiva. El Consejo de Seguridad puede hacer mucho para abordar una amenaza emergente esté o no en su agenda formal", subrayó el máximo responsable del organismo internacional.
Asimismo consideró que la prevención es "infinitamente más barata que la cura" y es una de las inversiones más inteligentes y rentables posibles.
Por su parte, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, concordó en que en los conflictos como en la salud, "es mejor prevenir que curar".
Opinó también que los liderazgos reconocidos de instituciones, Gobiernos y personalidades mundiales y regionales pueden, hoy más que nunca, contribuir a la paz a través de sus buenos oficios y mediación.
Santos dijo que se refería "por supuesto, a la mediación entre Estados, que es donde Naciones Unidas ejerce su mandato, no frente a actores ilegales que obran por fuera del sistema".
"Hablamos, además, de una mediación que sea eficaz, que se imponga metas y plazos, que sirva para poner fin a los conflictos y no para perpetuarlos", dijo Santos, que concluyó diciendo que se necesita "más prevención y menos intervención".
La presidencia del Consejo de Seguridad, que en septiembre recae sobre Líbano, emitió por su parte una declaración en la que señala que el máximo órgano de decisiones de la ONU "reafirma la responsabilidad primordial que le incumbe por el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales".
Asimismo, expresó su determinación de aumentar la eficacia de las Naciones Unidas "para prevenir el estallido de conflictos armados, su recrudecimiento o propagación cuando surjan y su reaparición una vez concluidos".
La declaración de la presidencia libanesa del Consejo agrega que "la prevención de conflictos sigue siendo una responsabilidad primordial de los Estados", al igual que "respetar y garantizar los derechos humanos de todas las personas que se encuentren dentro de su territorio y están sujetas a su jurisdicción".
También subrayó que así "lo estipulan las normas pertinentes del derecho internacional", y reafirmó, además, la responsabilidad individual de cada Estado de proteger a sus poblaciones del genocidio, los crímenes de guerra, la depuración étnica y los delitos de lesa humanidad.