El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, condenó hoy que las fuerza del líder libio Muamar el Gadafi, continúen con su ofensiva en el oeste del país, particularmente contra las ciudades rebeldes de Misrata y Zintan.
El portavoz de Naciones Unidas, Martin Nesirky, reiteró el llamamiento del máximo responsable del organismo para que cese inmediatamente la violencia por parte de los dos bandos y se respeten los llamamientos a un alto el fuego contenidos en las resoluciones 1.970 y 1.973 del Consejo de Seguridad de la ONU.
También recordó la obligación de las autoridades libias de cumplir con la responsabilidad reconocida por el derecho internacional de proteger a su propia población.
"Todos aquellos que vulneren el derecho humanitario internacional y los derechos humanos tendrán que responder por sus acciones", agregó el portavoz.
Aviones de la coalición internacional desplegada en Libia para imponer la zona de exclusión aérea aprobada por la ONU bombardearon hoy posiciones gadafistas en Misrata, entre Trípoli y Sirte, informó el canal Al Yazira.
Los rebeldes en Misrata, aislados del resto del territorio en manos revolucionarias, han soportado en los últimos días el castigo de la artillería gadafista acompañada por carros de combate y el despliegue de los francotiradores que impiden cualquier movimiento de civiles y milicianos.
La escasez de armas en manos de los rebeldes y el temor a los daños entre los civiles tras los ataques gadafistas en el centro de esta ciudad portuaria habían hecho muy difícil neutralizar los asaltos, pero hoy la aviación de la coalición disparó sobre sus efectivos.
La situación en la ciudad, según los residentes contactados telefónicamente por Al Yazira, es crítica, dado que carecen de suministros, electricidad, medicinas y el número de heridos es muy elevado.
El coordinador humanitario de la ONU para Libia, Rachid Jalikov, expresó hoy en Ginebra su profunda preocupación por la suerte de los civiles en medio de los combates que se producen en el país.
Según dijo, "las organizaciones humanitarias tienen una presencia muy limitada" en Libia, por lo que "falta información sobre lo que realmente está ocurriendo a los civiles".