El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo hoy que no puede determinar si Israel y las autoridades palestinas han realizado investigaciones "creíbles" sobre la posible comisión de crímenes de guerra durante el conflicto en Gaza.
En un informe a la Asamblea General, el máximo responsable explica que los dos bandos todavía tienen investigaciones sin concluir sobre la actuación de sus respectivas fuerzas durante la ofensiva israelí contra Hamás de hace un año.
El informe del secretario general responde al encargo que le efectuó la Asamblea General el pasado noviembre en la resolución con que aprobó el informe Goldstone, en el que se acusa a Israel y Hamás de cometer crímenes de guerra.
La Asamblea pidió en esa resolución a las dos partes investigaciones "creíbles e independientes", al tiempo que solicitó al secretario general un informe en tres meses sobre su implementación.
"No se puede determinar si las partes involucradas han implementado la resolución", afirma en el texto Ban.
En el informe de hoy, Ban expresa el deseo de que las acciones de la Asamblea General hayan "animado al Gobierno de Israel y al bando palestino a realizar investigaciones independientes, creíbles y en conformidad con los estándares internacionales".
"Mantengo como principio que se debe respetar de manera íntegra el derecho humanitario internacional y proteger a la población civil en toda situación y circunstancia", asevera el secretario general, que en el informe agrega la documentación entregada la semana pasada por las dos partes a la ONU.
Israel asegura en tal documentación que ha investigado 150 incidentes relacionados con sus operaciones militares en la franja, entre los que se incluyen los denunciados por el informe Goldstone
De estos, un total de 36 han pasado a ser objeto de investigaciones criminales, en las que han testificado unos 100 palestinos y unos 500 militares israelíes.
También señala que se han tomado medidas disciplinarias contra un general de brigada y un coronel por disparar proyectiles de artillería contra una instalación de Naciones Unidas en Gaza.
Al mismo tiempo, el informe israelí reafirma la imparcialidad de su poder judicial a la hora de investigar a los militares y asegura que funciona de acuerdo con los cánones de todo Estado de Derecho.
Por otro lado, la Autoridad Nacional Palestina (ANP) explica en su documentación que el presidente Mahmud Abás ha encomendado a una comisión de cinco reconocidos jueces y juristas la investigación de los crímenes que pudieran haber cometido los milicianos palestinos durante el conflicto.
El informe Goldstone analiza los 23 días de la ofensiva "Plomo Fundido", que tuvo lugar entre diciembre de 2008 y enero de 2009 , que causó la muerte de unos 1.400 palestinos, en su mayoría civiles y más de una quinta parte de ellos menores, según recuentos hospitalarios locales y de ONG israelíes, palestinas e internacionales.
Sus autores recomiendan que se inste a las dos partes a investigar la actuación de sus fuerzas durante el conflicto, bajo la amenaza de trasladar el caso a la Corte Penal Internacional (CPI).