El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, informó hoy que su enviado especial para Libia, el exministro de Exteriores jordano, Abdel Ilah Al Jatib, viajará al país magrebí este fin de semana para entrevistarse con las autoridades libias.
Ban ha encargado a Al Jatib transmitir al coronel Muamar el Gadafi la "inquietud de la comunidad internacional" por la situación de la población civil libia y que debe poner "fin inmediato a la violencia, y permitir la llegada de asistencia humanitaria".
"He pedido al señor Al Jatib que transmita (a las autoridades libias) en los términos más claros la preocupación de la ONU y de la comunidad internacional tal como se ha expresado en las resoluciones del Consejo de Seguridad", afirmó Ban en una declaración a la prensa.
El máximo responsable de la ONU afirmó también que su mensaje a Libia ha sido "claro y consecuente. La violencia tiene que parar y la ayuda humanitaria tiene que llegar a quienes lo necesitan".
Subrayó que los responsables libios de la violencia contra los civiles serán llevados ante la Justicia y que las partes tienen que "encontrar una resolución pacífica" a la grave crisis que atraviesa el país magrebí desde que a mediados de febrero comenzaron las protestas contra el régimen del dictador libio.
El exministro de Exteriores y actual senador jordano comenzará su ronda de consultas con las autoridades libias a partir del lunes y permanecerá varios días en el país magrebí, "preparado para reunirme con todas las partes en conflicto", incluída la oposición, indicó.
Señaló que intentará "ayudar a Libia y su gente en la resolución de esta crisis", al tiempo que señaló que inmediatamente va a iniciar consultas con los grupos árabe y africano "y otros interesados en asistir al pueblo libio".
El objetivo de su misión es "evaluar la situación sobre el terreno y consultar con las autoridades libias sobre la situación inmediata en el plano humanitario, político y de seguridad", terció Ban, que informó también de que la próxima semana él mismo viajará a a Egipto y Túnez.
Agregó que "el número de muertos aumenta a diario y la situación de los libios es cada vez más desesperada. Los enfrentamientos van en aumento y los civiles la están sufriendo. Son ellos los que cada vez son más el objetivo".
Ban señaló que hoy mismo conversó por teléfono con el ministro de Exteriores libio, Musa Kusa, sobre esa visita y que le señaló que era "bienvenida" por las autoridades de su país.
Al enviado especial de Ban para Libia se le unirá personal del departamento de Asuntos Políticos de la ONU y de la oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos (ACDH), así como de las agencias de asistencia humanitaria.
El responsable de la ONU señaló también que Al Jatib tendrá que hablar con las autoridades libias, al igual que con los países vecinos y las diversas organizaciones sobre la mejor manera de resolver la crisis.
Agregó que para ello "se han analizado muchas opciones como posibles nuevos pasos, pero corresponde a los estados miembros del Consejo de Seguridad determinar el curso de acción".
Ban dijo también que el Consejo de Seguridad de la ONU le informó el viernes de que siguen adelante con la plena implementación de la resolución 1970 adoptada el pasado 26 de febrero.
Esa resolución impone un embargo de armas, prohibición de viajar al dictador libio y su entorno, así como tener que responder ante el Tribunal Penal Internacional (TPI), con sede en La Haya, por la violencia contra los civiles.
Ban indicó también que ha consultado con varios líderes sobre Libia y sobre "los tremendos retos que afronta la región".
"En cada conversación les he pedido que escuchen las voces de sus pueblos, que hagan caso a sus aspiraciones por el cambio y que avancen hacia un futuro mejor a través del diálogo y con una democracia incluyente", subrayó.