El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió al presidente de Sudán, Omar Al Bashir, en una conversación telefónica, que ayude a conseguir la liberación de dos empleados del organismo secuestrados desde hace cien días en Darfur, informó hoy Naciones Unidas.
Esa conversación, que tuvo lugar el domingo, es la primera entre el máximo responsable de la ONU y el presidente sudanés desde que la Corte Penal Internacional (CPI) emitió una orden de arresto contra Bashir por su presunta responsabilidad en la comisión de crímenes de guerra en la región sudanesa de Darfur.
"Las razones de la llamada son estrictamente humanitarias. Hay dos personas que llevan cien días de cautiverio y una de ellas se encuentra gravemente enferma", aseguró hoy en una conferencia de prensa el portavoz de la ONU, Martin Nesirsky.
Durante la llamada, el presidente sudanés aseguró al secretario general que su Gobierno hace todo lo posible para lograr la liberación de los dos empleados de la misión conjunta de la ONU y la Unión Africana en Darfur (UNAMID), señaló el portavoz.
Asimismo, Ban también solicitó la ayuda de las autoridades sudanesas para encontrar a los responsables de dos ataque perpetrados el pasado fin de semana contra "cascos azules", en los que murieron cinco militares ruandeses.
Bashir aseguró que se han cursado las instrucciones pertinentes a los organismos de seguridad sudaneses para arrestar a los responsables, según el portavoz de la ONU.
Nesirsky reconoció que desde el pronunciamiento de la CPI el secretario general "ha guardado la distancia", pero la gravedad de la situación de los dos secuestrados le impulsó a solicitar personalmente la ayuda del presidente sudanés.
El Consejo de Seguridad de la ONU condenó hoy las agresiones al contingente ruandés de UNAMID y expresó sus condolencias a las familias de los fallecidos.
En una declaración leída por su presidente de turno, el embajador de Burkina Faso, Michel Kafando, el órgano señaló que toma nota de las acciones emprendidas por el Gobierno sudanés para capturar a los autores de los ataques y lo anima a que siga con sus pesquisas para que se pueda procesar cuanto antes a los responsables.
El sábado, dos "cascos azules" ruandeses murieron en Darfur y otros dos resultaron heridos, mientras que el viernes fueron tres los muertos y dos los heridos.
El ataque del sábado se produjo al sur de la ciudad de El Fasher, la capital del norte de Darfur, cuando las tropas de la UNAMID distribuían agua en un campo de refugiados.
El viernes pasado, otros tres "cascos azules" ruandeses murieron y dos más resultaron heridos al ser atacado un destacamento de UNAMID cuando recogía agua en la zona de Saraf Umra.
Dos hombres armados han sido detenidos por las autoridades sudanesas y acusados del ataque de Saraf Umra.
Desde su despliegue en enero de 2008, una veintena de efectivos de la misión de paz conjunta de 14.000 militares han perdido la vida.
La guerra de Darfur, que estalló en el 2003, ha causado ya unos 300.000 muertos y ha obligado a 2,7 millones de personas a abandonar sus comunidades de origen, según datos de la ONU.