El secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, planteó hoy cinco áreas en las que se necesita una acción global "urgente" para impedir el terrorismo nuclear.
En un discurso pronunciado en el marco de la Cumbre de Seguridad Nuclear que se celebra en Washington, el titular de la organización mundial señaló que la primera de ellas debe ser impedir ese tipo de terrorismo.
"Uno solo de esos ataques podría causar un número masivo de víctimas y cambiar nuestro mundo para siempre", advirtió.
En ese sentido, se manifestó complacido por el hecho de que la reunión haya subrayado la necesidad de fortalecer las normas globales contra la amenaza y de procurar una adhesión universal a los tratados para impedir que grupos terroristas tengan acceso a "las armas y materiales más letales conocidos por el hombre".
Ban indicó que otra área indispensable es garantizar la seguridad de los materiales de fisión nuclear con un instrumento internacional que los mantenga bajo control.
El secretario general de la ONU destacó que la comunidad internacional también debería fortalecer el papel que desempeña el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y aumentar la participación del Consejo de Seguridad en la seguridad nuclear.
Ese tipo de intervención del Consejo de Seguridad no debería ser algo que ocurra una sola vez, manifestó.
"Insto al Consejo a reunirse anualmente, a nivel ministerial, para persistir en su compromiso con la no proliferación nuclear y el desarme", señaló.
Además, Ban sugirió avanzar de manera paralela en el desarme y la no proliferación nuclear.
"Aun cuando es mucho lo que el mundo puede hacer para reducir los riesgos que plantean las armas nucleares, el desarme ofrece la mayor garantía posible", aseveró.
El titular de la ONU también exhortó a todos los países que no lo hayan hecho a ratificar el tratado de prohibición de pruebas nucleares.
Al mismo tiempo, aplaudió la firma del nuevo tratado START de reducción de arsenales nucleares que la semana pasada firmaron en Praga el presidente de EE.UU., Barack Obama, y su homólogo de Rusia, Dmitri Medvedév.