El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, trasmitió en una conversación telefónica con el presidente de Sri Lanka, Mahinda Rajapaksa, su preocupación por la reciente detención del ex general y líder opositor Sarath Fonseka, dijo hoy el organismo.
El portavoz de la ONU, Martin Nesirky, explicó que Ban habló la noche de ayer con el mandatario ceilanés, que ese mismo día había decretado la disolución del Parlamento del país.
El secretario general instó a Rajapaksa a "respetar los procedimientos legales" en relación al arresto hace dos días del ex jefe del Ejército por presuntamente violar la ley militar, detalló el portavoz en un comunicado.
Asimismo, pidió al Gobierno de Colombo que garantice la seguridad personal del líder opositor, que salió derrotado de los comicios presidenciales del pasado 26 de enero, en los que Rajapaksa logró la reelección.
Ban también le recordó al presidente ceilanés el compromiso que suscribió el año pasado con él para encontrar una "solución política" a los reclamos de la minoría tamil e investigar la comisión de crímenes y abusos durante la lucha contra los la guerrilla de los tigres tamiles, dijo Nesirky.
El portavoz señaló que el secretario general "tomó nota del progreso alcanzado en el proceso de retorno de los desplazados (por el conflicto) a sus lugares de origen, pero agregó que se necesita hacer más en este terreno".
Con objeto de profundizar el diálogo con el Ejecutivo de Sri Lanka, le comunicó a Rajapaksa que enviará a Colombo al subsecretario general de la ONU para Asuntos Político, Lynn Pascoe, tras la toma de posesión del gobernante ceilanés a finales de febrero, agregó.
Miles de opositores se manifestaron hoy frente al Tribunal Supremo del país en Colombo para exigir la liberación de Fonseka, artífice de la ofensiva militar que el año pasado puso fin a la rebelión de los Tigres para la Liberación de la Patria Tamil.
Los principales partidos de la oposición, entre ellos el conservador Partido Unido Nacional (UNP) y el marxista Frente de Liberación Popular (JVP), han emitido comunicados conjuntos en los que expresaron su temor de que Fonseka sea asesinado bajo custodia de las fuerzas de seguridad.
El Gobierno ceilanés ha garantizado que el ex candidato presidencial no ha recibido maltratos y ha tenido acceso a los servicios médicos, así como a visitas de su esposa y de su abogado.