El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo hoy que ha pedido a Marruecos que tenga una "consideración especial" en el caso de la activista saharaui Aminatu Haidar, en huelga de hambre desde hace 29 días en el aeropuerto de Lanzarote (España) tras ser expulsada del Sahara Occidental.
Ban señaló que trasladó esa solicitud al ministro de Exteriores marroquí, Taib Fasi-Fihri, en la entrevista que celebraron el viernes pasado en la sede del organismo mundial.
"En cuanto a la situación humanitaria de Aminatu Haidar, pedí que tengan una consideración especial. Espero que el ministro de Exteriores de Marruecos converse sobre este asunto en su país y que adopte una postura favorable y positiva en este asunto", dijo el secretario general de la ONU en una conferencia de prensa.
Señaló que también expresó al ministro marroquí su "gran preocupación" por el deterioro de la salud de la activista y que insistió en que "por razones humanitarias deberían adoptarse todas las medidas posibles" para resolver la situación.
Asimismo, Ban resaltó que expresó la voluntad del organismo mundial de asistir en los intentos por encontrar una salida a la crisis que amenaza la salud de la activista.
Para el secretario general, el caso Haidar subraya la necesidad de "acelerar" el proceso de diálogo que Rabat y el Frente Polisario iniciaron hace más de dos años bajo los auspicios de Naciones Unidas.
"Creo que la situación requiere que Naciones Unidas haga más en cuanto a la negociación política. Conversaré con mi enviado especial, Cristopher Ross, para tratar de acelerar el proceso político", afirmó.
Haidar lleva desde el pasado 16 de noviembre en huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote (España), tras ser expulsada dos días antes de El Aaiún.
La activista regresaba a la ex colonia española procedente de Estados Unidos, donde había recibido un premio a su labor.
Marruecos y el Polisario han celebrado desde 2007 cuatro reuniones directas en la localidad de Manhasset, en las afueras de Nueva York, sin que hayan logrado acercar posturas, y Ross ha tratado en los últimos meses de acordar la fecha de un quinto encuentro.
Rabat afirma que la única resolución realista al conflicto es su propuesta de conceder una autonomía al territorio que ocupa militarmente desde 1975.
Por su parte, el Polisario insiste en la celebración de un referéndum que incluya la independencia entre las opciones.