El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, lamentó hoy que el Consejo de Seguridad del organismo no fuera capaz el martes de condenar la violencia en Siria y recordó la "obligación moral" que tiene ese órgano de "evitar un mayor baño de sangre y de ayudar al pueblo sirio".
"El secretario general espera que el Consejo de Seguridad supere sus diferencias y encuentre una manera unida de responder a la situación (en Siria)", aseguró el portavoz de la ONU, Martin Nesirky, quien subrayó que el máximo responsable de Naciones Unidas cree que "la violencia en Siria es inaceptable y no debe continuar así".
Ban considera que la ONU y sus órganos tienen "la obligación moral de evitar un mayor baño de sangre y de ayudar al pueblo sirio durante esta peligrosa crisis", añadió su portavoz en una conferencia de prensa en la sede de la ONU en Nueva York.
Así reaccionó el secretario general de Naciones Unidas al doble veto que Rusia y China ejercieron el martes sobre una resolución de condena a Damasco que presentaron en el Consejo de Seguridad los cuatro países de la Unión Europea (UE) que se sientan en él: Francia, Reino Unido, Alemania y Portugal.
"Además, el secretario general recuerda que ha pedido reiteradamente a la comunidad internacional que hable y actúe de manera coherente ante la situación en Siria", añadió Nesirky.
Tras una semana de intensas negociaciones, las delegaciones europeas no pudieron evitar el doble veto a su texto de condena contra el régimen del presidente sirio, Bachar al Asad, una resolución que no incluía la imposición de sanciones contra Damasco, pero sí amenazaba con acciones concretas si no se detenía la represión contra los manifestantes.
Rusia y China se opusieron con fuerza al texto y ejercieron su poder de veto, como miembros permanentes del Consejo, de manera conjunta por primera vez desde julio de 2008, cuando se opusieron conjuntamente a una resolución que proponía sanciones contra Zimbabue.
Brasil, India, Sudáfrica y Líbano se abstuvieron en la votación sobre Siria, mientras que la apuesta europea recibió el respaldo de Estados Unidos, además de Bosnia, Colombia, Nigeria y Gabón.
En los meses que dura la represión en Siria, Ban Ki-moon ha pedido mayores acciones por parte del Consejo de Seguridad en distintas ocasiones e incluso ha reconocido que el presidente sirio ha perdido toda legitimidad ante la comunidad internacional.