El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, seguirá muy de cerca la próxima visita de tres presidentes representantes de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (Cedeao) a Costa de Maril, un país que, según su nuevo embajador ante la ONU, "está al borde del genocidio".
Naciones Unidas confirmó hoy que Ban está muy pendiente del desarrollo de los acontecimientos en ese país y ha acordado con el presidente de Nigeria, Goodluck Jonathan, que ambos permanecerán en "contacto cercano" para conocer los resultados de esa visita, que tendrá lugar el próximo 3 de enero y se prolongará por tres días.
Ban recibió el martes las credenciales del nuevo representante de Costa de Marfil ante la ONU, Yusuf Bamba, cuya aprobación como embajador él mismo trató de acelerar para transmitir un claro mensaje de apoyo a Alassane Ouattra, el presidente de ese país reconocido por la comunidad internacional.
"Un mensaje que he tratado de hacer llegar durante las conversaciones que he tenido hasta ahora es que estamos al borde del genocidio. Hay que hacer algo", dijo Bamba en declaraciones a la prensa tras presentar a Ban sus credenciales.
La Asamblea General de la ONU ya dio el pasado 22 de diciembre el visto bueno al representante de Ouattara como nuevo embajador del país africano ante el organismo mundial.
Bamba apuntó en sus primeras declaraciones en Naciones Unidas como representante del Ouattara que éste "ha sido elegido por el pueblo en unas elecciones libres, justas y democráticas, que han sido legitimadas por Naciones Unidas".
Además, aseguró que ya ha mantenido consultas con miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para estudiar futuras vías que ayuden a Ouattara a asumir el poder.
Tras recibir una carta de Ouattara acerca de las credenciales del nuevo embajador, Ban pidió la semana pasada a la Asamblea General que abordara con rapidez el asunto para que no hubiera "confusión sobre la posición de la comunidad internacional en esta cuestión".
"La comunidad internacional se ha expresado con la misma voz en relación a las recientes elecciones en Costa de Marfil e instó con firmeza a la Asamblea General a que continué en la misma tónica", agregó Ban en su día.
El país africano se encuentra al borde de la guerra civil desde que se conocieron los resultados de las elecciones presidenciales del pasado 27 de noviembre y de que el actual presidente, Laurent Gbagbo, se negara a reconocer la victoria de Ouattara.
"Ban ha acordado con el presidente de Nigeria que se mantendrán en contacto para estar al corriente de cómo evoluciona la situación, incluidos los resultados de la visita de los presidentes del 3 de enero", añadió la ONU en un comunicado.
Yayi Boni, presidente de Benin; Pedro Pires, de Cabo Verde, y Ernest Bai Koroma, de Sierra Leona, en representación de la Cedeao, se reunieron ya al comienzo de esta semana con Gbagbo para darle un ultimátum para que entregue la Presidencia a Ouattara.
Ante la advertencia de la Cedeao de que se podría recurrir a la fuerza para sacarlo del poder, Gbagbo ha amenazado con una guerra civil y con desestabilizar los países vecinos, al tiempo que reclama la salida de la Operación de Naciones Unidas en el país (Onuci) y acusa a la ONU de injerencia en sus asuntos internos.
Naciones Unidas también detalló que Ban ha mantenido una vídeo conferencia con el director de Operaciones de Mantenimiento de la Paz de la ONU, Alain Le Roy, y con el jefe de la Onuci, Choi Young-jin, para que le informaran de la situación.