Battisti afirma que con su extradición buscan "derrotar" a Lula y a Rousseff


El ex activista italiano de izquierdas Césare Battisti aseguró que es un "perseguido" de la Justicia de Brasil y señaló que con su extradición a Italia se busca "derrotar" al ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y "afectar" el Gobierno de la actual mandataria, Dilma Rousseff, informó hoy la prensa.


Lula, en su último día de mandato en Brasil (el 31 de diciembre pasado), negó la extradición de Battisti solicitada por Italia.


"Seré una moneda de cambio para muchas cosas. Si Lula hubiera tomado esa decisión (de no extraditarlo) antes, todos le iban a caer encima, porque derrotarme es también derrotar a Lula", aseveró Battisti en una entrevista concedida desde una cárcel de Brasil al semanario Brasil de Fato y publicada este domingo.

 

Battisti, detenido en Brasil desde 2007, fue miembro del grupo Proletarios Armados por el Comunismo, vinculado a las Brigadas Rojas, y fue condenado en Italia a cadena perpetúa por el asesinato en ese país de cuatro personas durante los años setenta.


"Ahora, el objetivo principal de la derecha brasileña, en este caso, es afectar al Gobierno de Dilma", agregó Battisti en sus primeras declaraciones después de ser beneficiado por la decisión de Lula.


No obstante, la semana pasada, el lunes, el presidente del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil, Cezar Peluso, admitió que Battisti puede ser extraditado.

 

Después del receso de vacaciones, el STF volverá a analizar el caso de Battisti cuando reanude sesiones en febrero.


La entrega de Battisti a Italia fue aprobada por el STF en noviembre de 2009, pero la decisión, no vinculante, quedó en manos de Lula, que el pasado 31 de diciembre se manifestó a favor de la no extradición.


El 6 de enero, el STF negó el pedido de libertad condicional para Battisti.

 

Sobre la decisión de Lula, Battisti la calificó como "un acto de coraje" y dijo que la traba por parte del poder Judicial "es algo absurdo e impensable en otros países", pues el refugio a un asilado político, como pretende otorgarle el Gobierno brasileño, es "un acto soberano".


"No existe ningún país en el mundo en el que la extradición no sea decidida por el jefe del Ejecutivo. Soy perseguido por el Estado italiano y por el Judicial brasileño. Esa persecución no es gratis. No se faltaría al respeto por nada a una decisión del presidente de la República", apuntó el ex activista.


Para Battisti, su situación lo tiene "traumatizado" y aseguró que necesitó de un tratamiento psiquiátrico, pues cada vez que escucha la palabra "Italia" piensa que se trata de algo con él y sufre "taquicardia".

 

"Fabricaron un monstruo que no tiene nada que ver conmigo", subrayó.


Esta semana, el presidente de Italia, Giorgio Napolitano, apeló a través de una carta a Rousseff para que Battisti sea extraditado lo antes posible.


La Presidencia brasileña no divulgó el contenido de la carta, pero la prensa italiana afirmó que en la misiva Napolitano reitera que existe un tratado de extradición bilateral y Brasil lo debe respetar.


El Parlamento Europeo aprobó también el pedido de extradición presentado a Brasil por el Gobierno de Italia, en una decisión que debe ser comunicada oficialmente en los próximos días al Congreso brasileño.


Italia recibió con indignación la decisión de Lula y amenazó con llevar el caso a la Corte de La Haya, además los abogados en Brasil del Gobierno italiano pidieron que Battisti se mantenga preso hasta que la corte máxima de Justicia se pronuncie sobre la decisión de Lula.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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