Luego del impacto de la reciente emergencia sísmica en la región de Azuero, las autoridades sanitarias han desplegado una ofensiva de prevención para evitar el surgimiento de brotes epidémicos y zoonóticos.
El Ministerio de Salud (Minsa) informó que mantiene intervenciones en las comunidades más vulnerables de la provincia de Herrera para mitigar los riesgos derivados del manejo inadecuado de alimentos y el contacto cercano con animales.
Las jornadas, lideradas por la Dirección de Control de Alimentos y Vigilancia Veterinaria, se han enfocado en una primera fase en las comunidades de Jacintillo, Cerro de Paja, Las Lagunitas y La Pitaloza (Arriba y Abajo), con planes de expansión hacia otras áreas afectadas de la provincia.
Vacunación y alerta por gusano barrenador
Como parte de la estrategia para salvaguardar la salud animal y humana, se implementaron jornadas intensivas de vacunación antirrábica para perros y gatos, acompañadas de esquemas de desparasitación adaptados al riesgo epidemiológico de cada zona.
Asimismo, los técnicos brindan capacitación comunitaria para la prevención y notificación temprana del gusano barrenador del ganado, orientando a los moradores sobre cómo identificar heridas infestadas y cuáles son los canales oficiales de reporte rápido para evitar la propagación de la plaga.
La convivencia cercana con animales y las alteraciones en los entornos habitacionales tras un sismo incrementan el riesgo de transmisión de zoonosis como la leptospirosis.
Control de alimentos y prevención de la leptospirosis
Además del componente veterinario, inspectores de sanidad realizan evaluaciones de campo sobre el almacenamiento y conservación de insumos básicos, como granos, productos enlatados y carnes.
Las recomendaciones incluyen: Buenas prácticas de manipulación e higiene en la preparación diaria de comida.
Así como la protección de alimentos procesados y granos frente al contacto con roedores y vectores transmitidores de la leptospirosis.
Además de la verificación de la cadena de frío y empaques de productos cárnicos y conservas distribuidos durante la contingencia.
Estas acciones forman parte del plan de respuesta integral para mitigar las secuelas de la crisis sísmica y garantizar la seguridad alimentaria en las zonas rurales de Herrera.