Un miembro de Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE) advirtió hoy de que los Presupuestos presentados por el Gobierno español para 2012, aunque son "coherentes" con el objetivo de déficit acordado, no tienen margen de desviación en sentido desfavorable.
"Parece que no hay un margen para tener desviaciones en sentido negativo y siempre es muy importante tener ese margen", afirmó José Manuel González-Páramo, que puso como ejemplo "la previsión de ingresos públicos, que depende de una determinada senda de crecimiento que no siempre debe cumplirse".
El representante del BCE clausuró hoy la VI Conferencia Internacional de ABC-Fundación Euroamérica BBVA, celebrada en Madrid.
En su intervención, destacó las medidas "muchas y muy importantes" que aprobó España, como la de la reforma del mercado laboral, de la que dijo que "ha llegado más allá de las expectativas de muchos" y que será la base de la recuperación".
Señaló asimismo que la reforma del sistema financiero "ha atacado de raíz" uno de sus principales problemas de la banca en España, que es la exposición al sector inmobiliario.
En este contexto, y preguntado sobre si España debe segregar los activos "tóxicos" de la banca, el consejero del BCE dijo que el Gobierno está reflexionando sobre este asunto y que "toda la imaginación disponible es poca si sirve para regenera la confianza de los mercados".
Durante la conferencia González-Páramo también destacó la preocupación que existe en el mercado por las finanzas regionales de España, "unas cajas negras que siempre al abrirlas dan malas noticias", señaló.
En cuanto a la Unión Europea (UE), el miembro español del BCE aseguró que aunque "es innegable que la situación de hoy es significativamente mejor" que la de hace unos meses, algunos riesgos se mantienen, por lo que hace falta estar vigilante.
En este sentido, dijo que aún falta una mayor integración en el ámbito financiero y una "gobernanza de facto que hay que hacer explicita cada vez más".
Preguntado por su opinión acerca de los eurobonos, González-Páramo afirmó que "no son la salida a la crisis".