Para José Vaquedano, lanzador relevista de los Leones de Ponce puertorriqueños, el béisbol es como una caja de chocolates surtidos que a veces incluye golosinas amargas como parte del paquete.
"Hay días muy malos. Ayer (martes) fue uno porque fallé a la hora buena. Las dos primeras horas fueron terribles, pero uno sabe que este deporte es así y, por suerte, pude dormir bien", explicó a Efe el 'pitcher' nacido en Honduras y residente en San Antonio Texas.
Es un tirador de 27 años de edad, con una recta que llega a 89 millas por hora, una curva venenosa y buenos lanzamientos de rompimiento como el 'sinker' y el 'slider'.
Sin embargo, ayer una pelota se le quedó al centro y le costó convertirse en el malvado en la derrota de los Leones por 1-2 ante los Tigres de Licey dominicanos en la Serie del Caribe de Mexicali, en el Pacífico mexicano.
Fue una experiencia traumatizante porque lo llamaron para sustituir a Héctor Mercado, que había soportado sólo tres 'hits' en seis entradas y dos tercios. El momento era crucial con su equipo arriba por 1-0, pero recibió un 'jonrón' de Fernando Martínez y ahí los Leones firmaron su segunda derrota.
"Enseguida traté de olvidar y hoy es un día nuevo en el que estoy listo para ayudar al equipo. La mentalidad es positiva y esperamos colocarnos bien en la serie", aseveró.
Nacido en La Ceiba, Honduras, Vaquedano admiraba de niño al club Olimpia de fútbol, pero a los 9 años emigró a Estados Unidos y cambió sus preferencias. Se acercó al béisbol y empezó a soñar con ser tan bueno como el 'jonronero' dominicano Sammy Sosa o el lanzador Pedro Martínez.
Aunque no es puertorriqueño, en la isla caribeña el lanzador se convirtió en uno de los mejores relevistas de la Liga, con cuatro juegos ganados y efectividad de 1.96 carreras limpias permitidas por partido, luego de trabajar en 24 encuentros.
"Fue una buena experiencia, aunque en Puerto Rico las cosas no son como antes. Ya los niños no juegan béisbol en la calle como lo hacen los dominicanos, quizás en Puerto Rico hay más oportunidades y es por eso", reflexiona.
Vaquedano es un prospecto de los Medias Rojas de Boston con los que espera debutar pronto en las Grandes Ligas, pero esta semana no piensa en eso. Está herido y sólo busca una oportunidad para volver a salir en un momento difícil y salvar a Puerto Rico.
Sería como atinar con el mejor de los chocolates de la caja.
De esos que suelen aparecer con frecuencia a lanzadores con su talento, a aquellos que saben aceptar las golosinas amargas confiados en que siempre hay un mañana para cambiar las cosas.