Benedicto XVI lamentó hoy que la unidad de los cristianos "siga estando lejana" y exhortó a los seguidores de Cristo a "vencer la tentación de la resignación y del pesimismo" y a proseguir el camino hacia esa meta "con un diálogo serio y riguroso".
El pontífice hizo estas manifestaciones en la basílica de San Pablo Extramuros, en las afueras de Roma, a donde se trasladó para clausurar la Semana de Rezos por la Unidad de los Cristianos, en la que, ante representantes católicos, ortodoxos y protestantes