El actor y director italiano Roberto Benigni cierra esta noche en Buenos Aires la gira de su espectáculo teatral "Tutto Dante" con la que supone la primera actuación en América Latina de toda su carrera.
Después de tres años recorriendo primero Italia y posteriormente Europa, Estados Unidos y Canadá, quien es considerado uno de los mejores cómicos de su país llegó a Argentina para dar la última función de un espectáculo de dos horas de duración en el que los versos de Dante Alighieri le sirven al italiano para conformar un monólogo.
Esta larga gira ha sido para Benigni, que alcanzó la cima cinematográfica en 1998 gracias a los tres Óscares que obtuvo con el filme "La vida es bella", una "experiencia brillante" por la "gran cantidad" de gente que ha ido a ver la obra, con la que se ha sentido "parte de un gran concierto", aseguró en una entrevista publicada hoy por el diario bonaerense Clarín.
El espectáculo, dividido en dos partes y que dará en su versión original en italiano, atraviesa con el humor que caracteriza a Benigni diferentes temas de actualidad para ingresar después en el canto del infierno de "La Divina Comedia".
"Yo no soy un intelectual, soy un showman", aseguró el actor, que cree que Dante escribió "un poema de eterno presente", motivo por el que las dos partes de su monólogo están íntimamente relacionadas.
"No soy un profesor, trato de llevar a cabo un espectáculo divertido con Dante, me gusta hacer reír a la gente y al mismo tiempo trato de encontrar la profundidad de la poesía", apuntó, a la vez que afirmó que para él "La Divina Comedia" es "como Bach y Duke Ellington juntos, o como Beethoven y Jimi Hendrix".
"Pienso en Dante como en un amigo, al que convoco todas las noches que hago función", agregó.
Para Benigni trabajar en teatro es "fundamental", porque ama estar encima del escenario, cerca de la gente.
"Es emocionante y no resisto más de tres o cuatro años sin hacer un espectáculo teatral. Necesito estar ahí", concluyó.