La organización israelí de derechos humanos Betselem informó hoy de que en 2011 se registró un incremento considerable en el número de civiles israelíes y palestinos que murieron a causa de este conflicto de Oriente Medio.
El documento, de 61 páginas y que resume la situación en Gaza, Cisjordania e Israel, revela que el año pasado murieron 115 palestinos en ataques del Ejército israelí, de los que 18 eran menores de edad.
De la cifra global 37 eran civiles, mientras que un año antes la organización había registrado únicamente 18 casos.
En el lado israelí, 11 civiles murieron en ataques palestinos de distintos tipos, seis más que en 2010.
El informe, que resume la situación de los derechos humanos en el conflicto palestino-israelí a lo largo del año pasado, menciona también las muertes de dos extranjeros: uno ejecutado por una organización radical palestina en Gaza -el activista italiano Vittorio Arrigoni- y otra, una turista británica, que fue víctima de una explosión en Jerusalén.
También destaca que el movimiento islamista Hamás, que gobierna en la franja de Gaza, condenó a muerte a ocho personas y ejecutó a tres.
En la ANP, que dirigida por el movimiento nacionalista Al Fatah gobierna en Cisjordania, una persona fue condenada a la máxima pena.
Sobre la actuación de las fuerzas de seguridad de Israel, como potencia ocupante del territorio palestino, denuncia que continúa el régimen de impunidad con respecto a la investigación de casos en los que mueren palestinos o se producen abusos, pese a las promesas en años anteriores de corregir esa situación.
En cuanto a la construcción en los asentamientos judíos, uno de los principales obstáculos en el estancado proceso de paz, el informe destaca que un 39 por ciento de todas las nuevas viviendas aprobadas en 2011 se levantaron en el territorio ocupado desde 1967.