El vicepresidente de EE.UU., Joe Biden, apeló hoy a la creación de puestos de trabajo y a la mejora de la formación como condición para que la industria del país continúe el crecimiento de los últimos meses y que la Casa Blanca pueda desarrollar los planes económicos anunciados recientemente.
"Lo más importante que podemos hacer para ayudar es la educación; el 62 % del total de puestos de trabajo en los próximos diez años van a requerir una licenciatura", sentenció hoy Biden en Twitter tras visitar una fábrica de Grand Rapids, ciudad manufacturera del estado de Michigan.
Del mismo modo, Biden destacó que las empresas estadounidenses deben generar puestos de empleo destinados a la clase media, a quien considera el principal empuje para la economía del país.
"Los puestos de trabajo en la industria son esenciales para la economía estadounidense. Debido a los trabajadores de esta planta, Estados Unidos está mejorando", dijo a los empleados de la fábrica de American Seating, productora de sillas que recibe el 75 % de sus componentes del mismo estado de Michigan, de Ohio y de Idiana.
El vicepresidente consideró que "es hora de premiar a las empresas que se quedan aquí, no que se van al extranjero" y recalcó que las compañías que trasladaron sus producciones fuera del país se están dando cuenta de que "los trabajadores más productivos del mundo" se encuentran en Estados Unidos.
El discurso de Biden abundó en las medidas anunciadas por el presidente Barack Obama el pasado martes 24 ante el Congreso: gravar con un impuesto sobre beneficios a las compañías estadounidenses que trabajan en el extranjero y reducir las tasas y los impuestos para los fabricantes nacionales, especialmente de alta tecnología, entre otras propuestas.
Tanto Obama como Biden han usado en las últimas semanas la política económica como ejemplo de logro de la Casa Blanca, arropados por el retroceso del desempleo y la mejora de resultados de parte de la industria estadounidense.
El presidente alabó ayer en Washington la mejora del sector automovilístico, mientras que el vicepresidente probó de resumir en Texas la gestión de Obama en una sola frase.
"Osama Bin Laden está muerto y General Motors está vivo", sentenció Biden.