El vicepresidente de Estados Unidos, Joseph Biden, dijo hoy en Honduras que pese a la recesión económica, su país sigue manteniendo la ayuda a Centroamérica en su lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.
"A pesar de la recesión estamos manteniendo el apoyo para la iniciativa regional de Centroamérica a través de la cual hemos brindado 381 millones de dólares desde el 2008 y le estamos pidiendo al Congreso otros 107 millones de dólares para el año que entra", indicó Biden tras una reunión con los presidentes centroamericanos.
Agregó que en su país están invirtiendo para reducir la demanda de drogas ilegales y recortar los flujos ilícitos de dinero, lo mismo que las armas que contribuyen a la delincuencia y violencia en la región.
"Es nuestra responsabilidad, ningún país puede derrotar a la delincuencia trasnacional solo, vamos a seguir alentando la colaboración incrementada entre los países centroamericanos, así como también con el grupo de amigos de Centroamérica", subrayó el vicepresidente estadounidense.
La reunión de este martes de Biden con los gobernantes centroamericanos fue para dialogar sobre el combate al crimen organizado y la VI Cumbre de las Américas que se celebrará en abril próximo en Colombia.
"Ha sido una reunión bastante concentrada en los temas de seguridad ciudadana y el cómo continuar esfuerzos entre el pueblo y el Gobierno de los Estados Unidos de América y los pueblos y Gobiernos centroamericanos en la lucha contra el crimen organizado y narcotráfico", subrayó el mandatario hondureño, Porfirio Lobo, anfitrión de la cita, en una escueta declaración a la prensa.
Sobre el tema del narcotráfico, los presidentes de Centroamérica convinieron hoy en continuar el debate sobre la legalización del comercio de drogas, que propone el gobernante de Guatemala, Otto Pérez Molina, en una reunión el 24 de marzo, que se celebrará en Guatemala.
Así, tras el encuentro con Biden, el presidente Lobo, acompañado de sus homólogos centroamericanos, leyó una declaración en la que señalan que escucharon "con atención e interés" la propuesta de Pérez Molina "sobre la búsqueda de mecanismos alternos para la lucha contra el narcotráfico".
Sin embargo, Biden, quien no estuvo en la lectura de la declaración conjunta de los centroamericanos, ya había dicho el lunes en México que Estados Unidos descarta tajantemente cambiar su posición en contra de la legalización del comercio de drogas, aunque considera que el debate al respecto es "legítimo".
Biden afirmó hoy que los estadounidenses no son los únicos comprometidos en mantener el apoyo financiero a Centroamérica en su lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, pero que están empeñados en que los otros amigos de la región "incrementen su compromiso", que en su opinión "no solo es financiero".
Además, para profundizar la colaboración de EE.UU., propuso que los gobernantes de Centroamérica celebren una reunión anual "de alto nivel para evaluar el progreso" en "materia de seguridad ciudadana".
Dijo que los lazos que unen a Estados Unidos con Centroamérica son bastantes amplios y profundos y que por eso también se concentran "en la importancia de la oportunidad económica, la inclusión social, el respeto para los derechos humanos y el imperio de la ley".
"Los Estados Unidos están comprometidos no sólo porque dimos nuestra palabra, sino porque también obra en nuestro propio interés a desarrollar sociedades más prosperas y más inclusivas", acotó Biden, quien también hizo alusión a la cooperación comercial entre su país, Centroamérica y República Dominicana.
A la reunión convocada por Lobo asistieron los presidentes Laura Chinchilla, de Costa Rica; Mauricio Funes, de El Salvador; Otto Pérez Molina, de Guatemala; Daniel Ortega, de Nicaragua; y Ricardo Martinelli, de Panamá.
El presidente de República Dominicana, Leonel Fernández, delegó representación en su canciller, Carlos Morales, quien en la cita con Biden anunció que su país se incorporará al Tratado Marco de Seguridad Democrática en Centroamérica, según informó la cancillería del país caribeño en un comunicado.
La incorporación a esa iniciativa, que no cita la declaración de los presidentes, tiene como finalidad asumir un compromiso "geoestratégico para enfrentar la delincuencia y el crimen organizado trasnacional" por parte de República Dominicana, añade la nota oficial de Santo Domingo.