La figura del legendario piloto de los Bravos de Atlanta, Bobby Cox, ya tiene garantizado un puesto en el Salón de la Fama del béisbol profesional de las Grandes Ligas, pero en su último temporada al frente del equipo quiere hacerlo a su mejor estilo, como ganador.
Cox, antes que diese la presente temporada, anunció de manera oficial que sería la última en el banquillo de los Bravos, con quienes ha estado nada menos que 25 años, y los peloteros fueron los primeros en asumir que nada mejor para despedirlo que conseguir estar en la fase final de la competición.
La meta está muy cerca, los Bravos están a sólo un triunfo suyo o una derrota de los Padres de San Diego para ganar el comodín de la Liga Nacional que le daría el pase a la competición de octubre y de esta manera Cox seguiría al menos por dos semanas más al frente del equipo.
Aunque son los jugadores los que quieren seguir adelante en la competición, el que está más convencido de conseguirlo es el propio Cox, que no duda que en la serie que inician hoy ante los Filis de Filadelfia van a lograr el objetivo de la fase final.
Todos dentro de la organización de los Bravos consideran que estar en la postemporada de la Liga Nacional es el broche de oro perfecto para una carrera triunfal con 14 títulos de división consecutivos a partir de 1991 y la Serie Mundial en 1995.
Cox sabe que todo lo conseguido es más que suficiente para sentirse satisfecho y orgullo de lo alto que deja al equipo dentro del deporte pasatiempo nacional, pero un banderín de campeón sería algo "grandioso" para la organización de los Bravos.
"Gane o pierda, hemos tenido un año fantástico, pero uno está en esto en esto para ganar y un título más sería enorme para el franquicia y algo tremendo antes de jubilarme", declaró Cox. "Estamos tratando de darlo todo ahora mismo".
Aunque nunca ha querido ser el centro de atención, siempre ha preferido quedarse en un segundo plano, para él lo único importante son sus jugadores, el béisbol profesional al conocer sus planes de retirada, en cada una de las sedes de los equipos rivales ha recibido todo tipo de muestras de cariño y detalles de despedida.
Muchos que conocen a Cox se sorprendieron cuando anunció su retiro con un año de anticipación, ya que suele esquivar la atención. Al adelantar la noticia, pues provocó que durante la campaña, en cada ciudad, le preguntasen sobre sus planes futuros, además de una procesión de homenajes por parte de los demás equipos en el Viejo Circuito.
Por algo es el cuarto manejador con más victorias en la lista de las Grandes Ligas y la admiración que se le profesa es justa y merecida.
Pero el mundo del béisbol profesional, en el año de su despedida, también ha tenido la posibilidad de ver el lado más humano y emotivo de Cox, cuando por fin se le ha visto sonreír y hasta emocionarse en los actos de homenaje que ofrecieron los distintos equipos rivales.
"Nunca lo había visto sonreír tanto este año como en los previos", admitió el tercera base Chipper Jones, un veterano de 16 años que sólo ha tenido a Cox de piloto en toda su carrera profesional. "Se nota lo mucho que trata de disfrutar las muestras de gratitud que ha recibido, no sólo de esta ciudad y esta franquicia, sino en todo el país".
Pero todavía falta el gran homenaje que los fanáticos y la organización de los Bravos quieren ofrecerle a Cox, todo un símbolo en la historia de la franquicia.
El gran festejo será el sábado. Los Bravos tienen todo listo para sorprender a Cox, de 69 años, con un gran acto, previo al segundo partido de la serie que van a disputar contra los Filis en el Turner Field, de Atlanta.
El presidente de los Bravos, John Schuerholz, dijo que era el acto más importante en la historia del equipo por todo lo que significaba la figura de Cox tanto como profesional y persona.
"Es sólo una oportunidad para centrar toda nuestra atención en un día dedicado a un individuo excepcional, su gran trayectoria y rendirle un tributo de manera apropiada", subrayó Schuerholz.
La misma opinión tiene el dueño de los Bravos, Ted Turner, el hombre que siempre confió y apoyó todo lo relacionado con la figura de Cox y su trabajo.
"Es un gran amigo y uno de los mejores pilotos en la historia", destacó Turner. "Vamos a vivir una jornada muy especial para todos".
El escenario y los circunstancias deportivas en las que se va a dar el homenaje a Cox no podrían la más apropiadas para la figura de un profesional que siempre supo mejor que nadie controlar las emociones y hacer que sus jugadores se sintiesen apoyados en cada momento.
El venezolano Martin Prado, convertido bajo la tutela de Cox en una gran pelotero, fue el que mejor definió la figura del veterano piloto de los Bravos.
"Estamos jugando con todo para que se retire campeón, es un gran hombre, que me ha dado una gran oportunidad, con el que puedo hablar y siempre consigo las palabras correctas", declaró Prado. "La serie ante los Filis, simplemente va a ser a muerte para nosotros por todo lo que significa estar en la fase final".