Boehner rompe a llorar en su discurso de victoria electoral


El actual líder de la minoría republicana en la Cámara de Representantes, John Boehner, quien pasará ahora a ocupar su presidencia tras el triunfo de su partido en los comicios legislativos celebrados hoy en EE.UU., rompió a llorar en su discurso de victoria.


En su alocución a los simpatizantes republicanos en Washington, Boehner no pudo evitar las lágrimas al afirmar que toda su vida ha estado "persiguiendo el sueño americano".


Boehner, claramente exultante y con la voz entrecortada, saludó la nueva mayoría republicana en la Cámara Baja, al afirmar que "está claro quiénes son los ganadores esta noche, y esos son los ciudadanos estadounidenses. Su voz se ha dejado oír en las urnas".

 

"Por todo el país, estamos siendo testigos de un repudio a Washington, un repudio a un Gobierno con grandes poderes, y un repudio a los políticos que rechazan escuchar a la gente", declaró el hasta ahora líder de la oposición republicana.


El que reemplazará como presidente de la Cámara a la demócrata Nancy Pelosi prometió que al frente de este foro, su partido "recortará los gastos en vez de aumentarlos, reducirá el tamaño del Gobierno en vez de aumentarlo y reformará el modo en que el Congreso funciona, para ponerlo de nuevo en manos del pueblo".


Recibido por los simpatizantes republicanos con gritos de "Presidente de la Cámara, Presidente de la Cámara" y "USA, USA", el que será el "número tres" en la línea de sucesión presidencial expresó su disposición a colaborar con el presidente Barack Obama, aunque no de modo incondicional.

 

"Esperamos que el presidente Obama respete ahora la voluntad popular, cambie el rumbo y se comprometa a hacer los cambios que la gente reclama. En la medida en que esté dispuesto a esto, nosotros estaremos dispuestos a colaborar con él", sostuvo Boehner.


Los republicanos necesitaban 39 escaños para hacerse con la mayoría en la Cámara de Representantes y a las 5.00 GMT de hoy habían conseguido ya una ganancia neta de al menos 54.


En el Senado, por contra, los medios estadounidenses anticipan que los demócratas podrán mantener su mayoría, aunque drásticamente reducida.

 

Boehner, el republicano de eterno bronceado que presidirá la Cámara baja de EE.UU.

El legislador republicano de Ohio John Boehner, que se define como un "tipo normal", se convertirá en el próximo presidente de la Cámara de Representantes de EE.UU., después de que su partido recuperara hoy la mayoría de la Cámara baja.
Eternamente bronceado, Boehner, de 60 años, llegará a lo más alto de la Cámara de Representantes tras dirigir la política republicana contra el presidente Barack Obama desde el puesto de líder de la minoría que consiguió en 2006.
Su nombramiento, que se hará oficial próximamente tras una reunión especial de legisladores republicanos, terminará con el mandato de Nancy Pelosi, la primera mujer en alcanzar el puesto número dos en la línea de sucesión presidencial de Estados Unidos.
La labor de Boehner para convertirse en presidente de la Cámara de Representantes, y así controlar la agenda, se intensificó en abril pasado, cuando estableció un comité para analizar estrategias.
Su principal reto desde entonces era encontrar la fórmula para que los republicanos consiguieran los 39 escaños necesarios para lograr la mayoría en la Cámara baja.
Su ascenso, según observadores, es fruto no sólo de la incesante recaudación de fondos para las arcas republicanas sino también de su tesón para resistir los esfuerzos reformistas de la Casa Blanca.
Desde la toma de posesión de Obama, en enero de 2009, Boehner había demostrado, tanto a amigos como a detractores, su determinación para bloquear medidas impopulares entre los republicanos, o al menos para postergar su voto.
Boehner llevó la voz cantante en contra del plan de estímulo económico en 2009, logró retrasar el voto de una medida sobre el cambio climático ese mismo junio y en marzo pasado lideró una férrea oposición a la reforma de salud.
Esta misma semana, Boehner siguió al ataque contra Obama.
"Tenemos a un presidente en la Casa Blanca que se refirió a los estadounidenses que no están de acuerdo con él como 'nuestros enemigos'...cuando Ronald Reagan, George Bush, Bill Clinton, y George W. Bush usaron la palabra 'enemigo' fue para hablar de terroristas globales y dictadores extranjeros", dijo Boehner durante un acto político la noche del lunes en Cincinnati (Ohio).
Boehner se refería a unas declaraciones en las que Obama urgió a los votantes hispanos a que "castigaran" a sus "enemigos" y apoyaran a quienes luchan por sus intereses.
Graduado de la Universidad Xavier (Ohio) en 1977, Boehner ganó sus primeras elecciones al Congreso en 1991 y formó parte de la Cámara baja que se formó en enero de 1992, justo cuando el demócrata Bill Clinton se preparaba para estrenarse en la Casa Blanca.
Conocido como uno de los arquitectos del llamado "Contrato con EE.UU." de 1994, la plataforma política más ambiciosa de los conservadores en décadas recientes, Boehner contribuyó a que el Partido Republicano lograra ese año el control del Legislativo, una hazaña que no habían conseguido en 40 años.
Perdió su puesto de liderazgo en 1998 cuando los republicanos perdieron varios escaños y Newt Gingrich, entonces presidente de la Cámara, renunció bajo presión.
Boehner ayudó a elaborar una reforma educativa que formó parte del legado del presidente George W. Bush (2001-2009). También se labró una reputación como gran estratega, lo que le ayudó a alzarse con el puesto de líder de la minoría en 2006.
A Boehner le atribuyen haber reconstruido la imagen del Partido Republicano en el Congreso hasta el punto de que, cuatro años después, retoman su hegemonía en la Cámara baja.
Casado y con dos hijas ya mayores, Boehner suele describirse como un "tipo normal" que comprende las vicisitudes del ciudadano de a pie, y recuerda sus días cuando de niño ayudaba a limpiar el bar de su padre.
Su pasado en el seno de una familia trabajadora con doce hijos, contrasta con su presente como miembro de un prestigioso "country" club y residente de un vecindario acomodado de Ohio, lo que le ha valido acusaciones de "elitista".
Ahora que le ha llegado el momento de liderar, asegura que reducirá el gasto fiscal y mantendrá una política de inclusión con los demócratas para que éstos, paradójicamente, no tengan que recurrir a las tácticas obstruccionistas que él mismo utilizó.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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