El pívot australiano Andrew Bogut pasó hoy, lunes, por el quirófano para superar con éxito la operación que los especialistas le hicieron en su mano, muñeca y codo derecho, lesionados el pasado sábado durante el partido que los Bucks de Milwaukee disputaron contra los Suns de Phoenix.
Aunque el proceso quirúrgico fue todo un éxito para corregirle la fractura de mano, torcedura de muñeca y dislocación del codo derecho, los doctores no han dado a conocer cuanto tiempo tardará Bogut en completar la recuperación y dentro del equipo ya se trabaja de cara a la fase final sin su participación.
"No es el momento de lamentarse, ahora sólo hay que pensar en hacer bien las cosas con los el resto de los jugadores", declaró Scott Skiles, entrenador de los Bucks. "No tendremos a Andrew bajo los aros ni en la pintura, pero habrá otros compañeros que harán su trabajo".
La primera prueba de fuego que tendrán que superar los Bucks será mañana, martes, cuando se enfrenten a los Bulls de Chicago, en el United Center, donde el equipo local necesita de un triunfo si quiere seguir con aspiraciones de estar en la fase final.
"Nadie desea ver a un jugador lesionarse y menos de la forma tan dramática como le sucedió a Andrew, pero a la vez nuestros rivales tampoco van a soltar ninguna lágrima al no verlo con el equipo, sino todo lo contrario, se sentirán aliviados de no tener que enfrentarse a él".
Aunque oficialmente el equipo no ha querido descartar a Bogut para lo que resta de temporada, Skiles es consciente de que debe pensar en esa posibilidad y por lo tanto trabajar en la alternativa para cubrir su puesto.
Algo que no será nada fácil porque Bogut se encontraba en su mejor momento de juego con promedios de 15,9 puntos, 10,2 rebotes y 2,5 tapones por partido en lo que iba de competición.
La baja de Bogut se une a la del escolta titular del equipo Michael Redd, que también es baja por lo que resta de temporada con una grave lesión de rodilla.