Bolivia afirmó hoy que cuestionar el segundo periodo del Protocolo de Kioto, como ha hecho Japón en la Cumbre del Clima que se celebra en Cancún (México), "es un paso atrás" ya que la cita debería servir para negociar la cantidad de reducción de emisiones del tratado.
"Hemos venido (a Cancún) a negociar la cifra de un segundo periodo para el Protocolo de Kioto, que es un compromiso internacional ya adoptado", dijo a Efe el embajador de Bolivia ante la ONU, Pablo Solón.
El Protocolo de Kioto, el único tratado de reducción de emisiones vinculante que existe actualmente y que expira en 2012, ha centrado el interés de la primera semana de la Cumbre tras el anuncio de Japón de rechazar una segunda fase del mismo.
El embajador explicó además que su país no firmó el acuerdo de mínimos alcanzado en Copenhague el año pasado tanto por razones de procedimiento como de sustancia, ya que suponía acabar con el protocolo de Kioto.
Bolivia propondrá en la Cumbre de Cancún la creación de una Corte Internacional de Justicia sobre Cambio Climático donde se puedan juzgar los delitos contra la naturaleza y sancionar a los países que inclumplan sus compromisos, explicó Solón.
El embajador alertó que la irresponsabilidad de los gobiernos en cuanto al cambio climático no solo va a provocar futuros genocidios sino también "el ecocidio", es decir, el crimen contra la naturaleza.
Solón explicó que su país se opondrá en la Cumbre a la creación de mecanimos de reducción de emisiones de deforestación y degradación (REDD +), que se analiza aprobar en la cita, ya que promueve un mecanismo más integral.
En su opinión, este mecanismo ve los bosques solo desde la óptica de captura de carbono y no ve otras funciones que tienen como la adaptación, la preservación del agua o la protección de los desastres naturales.
Bolivia defiende que exista un mecanismo para financiar los bosques pero no procedente del mercado sino de los países desarrollados.
De salir adelante el acuerdo de REDD +, la financiación de los bosques la establecería el mercado y no se haría en función de lo que el bosque requiera, explicó Solon.