Las autoridades bolivianas entregaron en la noche del miércoles al paraguayo detenido durante una incursión irregular de sus organismos de seguridad en Paraguay, luego de una serie de trámites de la Cancillería paraguaya, informaron hoy las autoridades de Asunción.
Se trata de Roberto Sosa, quien fue entregado por las autoridades del vecino país en la localidad fronteriza paraguaya de Infante Rivarola, a 750 kilómetros al noroeste de Asunción, a dos militares paraguayos que se trasladaron a ese lugar para la diligencia.
Sosa fue llevado desde la localidad boliviana de Villamontes, cerca de la frontera con Paraguay, donde guardaba reclusión desde el 17 de mayo pasado, y su entrega fue formalizada por dos militares bolivianos, informó el portavoz de las Fuerzas Armadas, coronel Manuel Cáceres.
El paraguayo, acusado de robo en una hacienda boliviana de la zona fronteriza, permanecerá bajo custodia de la Sexta División de Infantería, con sede en Mariscal Estigarribia, a 550 kilómetros al noroeste de Asunción, a disposición de la Cancillería, explicó la fuente.
Sosa fue detenido por un grupo de agentes bolivianos que ingresó de forma irregular a territorio paraguayo en la zona de Infante Rivarola para perseguirle a él y a otro paraguayo por presunto robo agravado.
Su liberación fue ordenada la semana pasada por un magistrado de Villamontes, pero en la ocasión se notificó que seguiría retenido en esa localidad a cargo de la Fiscalía boliviana.
El hecho, que tomó estado público tras una denuncia realizada por un lugareño, había motivado la reacción del Gobierno de Asunción, cuya protesta fue respondida el 8 de junio pasado con las disculpas ofrecidas por el canciller boliviano, David Choquehuanca.
En Paraguay también derivó en la detención del subjefe del puesto militar de Infante Rivarola, el teniente primero Fredy González, quien acompañó a los hombres armados.
La entrega de Sosa se produjo después de varios días de intensos trámites realizados por el canciller paraguayo, Héctor Lacognata, ante su homólogo de Bolivia, David Choquehuanca, y el ministro boliviano de Defensa, Wálker San Miguel.
Lacognata había emplazado ayer a Choquehuanca a poner "hora y fecha" de entrega del paraguayo y advirtió de la retirada de sus representantes diplomáticos en La Paz en caso de que la demanda no sea atendida.
"No hay ningún justificativo ni desde el ámbito diplomático ni desde el ámbito legal que argumente una retención de este ciudadano en tierras bolivianas", sostuvo Lacognata.