Las autoridades bolivianas entregarán en las próximas horas al ciudadano paraguayo detenido durante una incursión irregular de la policía boliviana en Paraguay, tras el requerimiento realizado hoy por la Cancillería de este último país.
El Ministerio de Relaciones Exteriores informó en un comunicado en Asunción que Roberto Sosa será entregado por agentes de la localidad boliviana de Villamontes a militares paraguayos apostados en la localidad de Infante Rivarola, en el Chaco y a 750 kilómetros al noroeste de Asunción.
"El Canciller paraguayo, Hector Lacognata, remitió" hoy una nota a su homólogo en Bolivia, "David Choquehuanca, solicitando la coordinación a la mayor brevedad posible para que el compatriota retorne a Paraguay", explica el comunicado oficial que también destaca que, "dicha gestión fue cumplida por la Embajada paraguaya" en el vecino país.
"Igualmente, se destaca la labor conjunta entre los Ministerios del Interior y Ministerio de Defensa Nacional con la Cancillería" paraguaya, añade el documento.
Sosa fue detenido el 17 de mayo pasado por un grupo de agentes bolivianos que ingresó de forma irregular a territorio paraguayo en la localidad de Infante Rivarola.
La liberación de esa persona fue ordenada la semana pasada por un magistrado de Villamontes, pero en la ocasión se notificó que seguiría retenido en esa localidad a cargo de la Fiscalía boliviana que lo procesó por el delito de presunto robo agravado.
El hecho, que tomó estado público tras una denuncia realizada por un lugareño, había motivado la reacción del Gobierno de Asunción, cuya protesta fue respondida el 8 de junio pasado con las disculpas ofrecidas por el canciller boliviano, David Choquehuanca.
En Paraguay también derivó en la detención del subjefe del puesto militar de Infante Rivarola, el teniente primero Fredy González, quien acompañó a los hombres armados, en el marco de la investigación abierta por las autoridades militares.
Si bien el incidente había sido dado casi por zanjado, Lacognata sostuvo hoy que ha mantenido permanentes contactos telefónicos con Choquehuanca y el ministro de Defensa del vecino país, Wálker San Miguel, para lograr la liberación de su compatriota.
"No hay ningún justificativo ni desde el ámbito diplomático ni desde el ámbito legal que argumente una retención de este ciudadano en tierras bolivianas", sostuvo Lacognata, quien aseveró que se trata de una situación "absolutamente de contramano a los tiempos y de buenas relaciones" que se están "viviendo entre las naciones de América del Sur".