Bolivia necesita mil millones de dólares para programas de agua y saneamiento a fin de combatir los efectos de la sequía que afecta cada año de forma más severa al país debido al cambio climático, afirmó hoy el ministro de Medio Ambiente y Aguas, René Orellana.
"Necesitamos mil millones de dólares solamente en agua y saneamiento para incrementar un 15 por ciento las coberturas en los próximos 7 años", explicó Orellana en declaraciones a Radio Erbol.
Orellana, que se encuentra en la región del Chaco boliviano, la más afectada por la falta de precipitaciones junto al altiplano, explicó que se requieren construir represas, perforar pozos y hacer atajados para afrontar las épocas de sequía.
Según el ministro, los problemas que la falta de lluvias causan a la población, especialmente a agricultores y ganaderos, se han resuelto en Paraguay y Argentina con la construcción de "cientos de atajados", un sistema para acumular agua para riego.
El responsable de Medio Ambiente explicó que su departamento ya cuenta con "tres programas en gestión" con financiación de la cooperación española, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y otros organismos internacionales, que suman más de 300 millones de dólares.
No obstante, indicó que se necesita hacer "una gestión rápida a nivel internacional para conseguir los miles de millones que se están ofreciendo por el cambio climático".
Pese a que el Gobierno aún no ha ofrecido datos oficiales sobre el número de afectados este año por la falta de lluvias y el intenso calor, el diario La Razón publicó hoy que más de 25.000 familias sufren los efectos de la sequía solo en los departamentos de La Paz, Cochabamba, Chuquisaca y Santa Cruz.
En la región sureña de Tarija, la más afectada por la sequía en la zona del Chaco boliviano, aún se desconocen los datos de cuántas familias han sido afectadas.
Sin embargo, el ministro Orellana dijo hoy que ya han muerto más de 5.000 cabezas de ganado por falta de agua y forraje en la zona.