El vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, aseguró hoy que la exclusión de su país de la extensión de las preferencias comerciales a los países andinos aprobada el lunes por la Cámara de Representantes de EE.UU. es una "represalia" de un "imperio decadente".
De esta forma, el vicepresidente boliviano se refirió a la aprobación de ayer por parte la Cámara de Representantes de EE.UU. de la extensión por un año de las preferencias comerciales a las naciones andinas, con la excepción de Bolivia.
García Linera lamentó en una conferencia de prensa esta "nueva actitud agresiva y poco amistosa del Gobierno norteamericano" que, dijo, es "una acción política en contra del pueblo boliviano que no ayuda nada la construcción de vínculos de trabajo conjunto y fraterno".
No obstante, aseguró que Bolivia está preparada para esta decisión y dijo que el Ejecutivo asumirá "tareas para garantizar mercados (y) recursos para apoyar a los empresarios exportadores" y que éstos salgan adelante "pese a este tipo de ataques políticos irresponsables de parte del Gobierno norteamericano".
El vicepresidente sostuvo, además, que América Latina ha despertado y es un "continente en movimiento, en rebelión, que ha ido rompiendo las subordinaciones, las cadenas, los chantajes de una superpotencia mundial", lo que, a su juicio, no agrada a Estados Unidos.
"Aquí vienen las represalias a un continente y a una nación en vanguardia (...) pero la respuesta nuestra es que los bolivianos y latinoamericanos hemos decidido vivir democráticamente sin patrones, sin imperios. Vamos a construir así nuestra vida y lo tiene que entender EE.UU. que se acabaron los patios traseros", agregó.
En este sentido, García Linera considera "previsible" la respuesta agresiva de los "imperios decadentes" tal y como, explicó, demuestra la historia.
"Lo que está haciendo ahora Estados Unidos, en su decadencia ya, es que frente a Gobiernos democráticos (..) la estrategia imperial y es una respuesta de contrainsurgencia militar", apuntó al indicar que esa actitud no va a atemorizar a Bolivia.
Las relaciones bilaterales entre Bolivia y Estados Unidos viven en permanente tensión desde que Evo Morales, quien se declara antiimperialista, asumió la Presidencia en 2006.
La máxima tensión se alcanzó en septiembre del año pasado, con la expulsión mutua de los embajadores de ambos países y la posterior suspensión para Bolivia de los beneficios de la Ley de Promoción Comercial Andina y Erradicación de Droga (ATPDEA).
No obstante, Washington y La Paz iniciaron en mayo pasado un diálogo para mejorar las relaciones bilaterales y establecer un acuerdo de mutuo respeto, cuya firma estaba prevista para el pasado mes de noviembre y ahora no tiene fecha.
El vicepresidente explicó hoy que su país buscará siempre normalizar sus relaciones con EE.UU., si bien dijo que para que eso funcione se requieren "actitudes amigables" por parte de la administración de Washington.
"Buscamos cooperación y respeto mutuo, favorecer la economía y el comercio de los pueblos. Esos son nuestros principios y seguiremos siempre planteando eso al mundo entero incluso a EE.UU. que cada vez que tendemos la mano de manera amistosa nos devuelve un sopapo", aseguró García Linera.
Tras la aprobación por parte de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, se espera que el Senado de ese país también vote en el transcurso de esta semana sobre la extensión de las preferencias, que amplía el ATPDEA hasta el 31 de diciembre de 2010.