El ministro de Asuntos Exteriores de Brasil, Celso Amorim, advirtió hoy en la V Conferencia ministerial de la Comunidad de Democracias (CD) de Lisboa de que la crisis económica no debe afectar a la construcción de la democracia.
Amorim, que participó en la inauguración de la reunión, indicó que su país incentiva la mejora e implementación de la democracia en otros países, especialmente en América del Sur.
La región "está pasando por cambios profundos, debemos trabajar más en la educación porque la persuasión es más eficaz que la obligación", declaró el ministro brasileño.
Sobre la actual situación de Honduras, el titular de Exteriores brasileño afirmó que "la reposición de la democracia es una obligación" y subrayó que ésta es "en sí un objetivo".
Además, añadió que "es fundamental hacer el máximo esfuerzo para que no se acabe con los valores de la democracia y de la paz".
Respecto al mandato del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva, Amorim manifestó que "inició una política de apoyo y consolidación de la democracia en los países emergentes", como en las conferencias del CD, el G-8 o las reuniones internacionales, consideradas "fundamentales" para "valorar" el impacto de la crisis.
Asimismo, Amorim destacó la situación de África y juzgó que este continente "debe continuar siendo el centro de las atenciones" de Brasil y de la comunidad internacional.
El ministro dijo que la pobreza es una "importante" barrera a la hora de defender los valores democráticos y en este sentido subrayó la nueva ley promulgada por el presidente brasileño para "regularizar a todos los inmigrantes indocumentados".
Por este motivo, solicitó que los países participantes en la conferencia hagan una "mención expresa" en la declaración final, donde se sostenga que la democracia es "insostenible sin el principio de no discriminación".
Amorim animó a todos los países que acudieron en la cita a unirse a la IV conferencia de la Alianza de las Civilizaciones que se celebrará el próximo año en Brasil.
La Alianza de las Civilizaciones tiene como principal cometido defender la cooperación de Oriente y Occidente y la iniciativa original nació del presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.
La V Conferencia Ministerial de la Comunidad de las Democracias congrega a autoridades e intelectuales de medio centenar de países y está articulada en varias reuniones de líderes y grupos de trabajo para analizar desde el diálogo intercultural a la crisis económica y los problemas del desarrollo y el gobierno democrático.