El Gobierno brasileño criticó hoy a Israel por aprobar la ampliación de un asentamiento en Cisjordania y le pidió al Ejecutivo de ese país que dé marcha atrás, en la víspera de la visita a Brasil del presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás.
Brasil considera que la decisión de Israel de construir 900 casas en el asentamiento de Gilo, en Jerusalén oriental, "viola las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas" y es un "duro golpe" a los esfuerzos internacionales de paz, indicó el Ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado.
Asimismo, la cancillería afirmó que esta medida supone "un nuevo obstáculo" a la creación de un futuro Estado palestino "geográficamente cohesionado y económicamente viable".
El Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva instó a Israel a dar marcha atrás en esta decisión, de modo que mejoren las condiciones políticas necesarias para el reinicio del diálogo entre israelíes y palestinos.
El pronunciamiento brasileño llega un día antes de la reunión de trabajo entre Lula y Abás, que tendrá lugar mañana en la ciudad brasileña de Salvador, capital del estado de Bahía.
El primer encuentro entre ambos dirigentes será esta misma noche, cuando el gobernante anfitrión ofrecerá una cena privada a su invitado.
La visita de Abás fue precedida la semana pasada por un viaje oficial a Brasil del presidente de Israel, Simón Peres, quien invitó a Lula a participar activamente en la búsqueda de la paz en Oriente Medio.