El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, anunció hoy un endurecimiento de los impuestos que el país impone a la captación de créditos externos a fin de atajar el fuerte proceso de revaluación del real frente al dólar.
El pronunciamiento de Mantega era esperado con cierta ansiedad por los mercados, en los que se conjeturaba que podían ser adoptadas medidas bastante más duras de las que finalmente fueron anunciadas.
El ministro explicó que la única decisión, que entrará en vigor mañana mismo, es un ajuste en un impuesto que hasta ahora tasa en 6 % los créditos contratados en el exterior en un plazo de 360 días.
Según Mantega, la diferencia es que a partir de mañana esa misma tasa será aplicada a todo préstamo externo cuyo plazo sea menor a dos años.
"Así se desalentará la tomada de crédito externo a corto plazo", declaró el ministro, quien sostuvo que esa medida ayudará a "reducir el flujo de capital" que llega a Brasil desde el exterior.
Mantega dijo que la atracción que Brasil ejerce en los capitales extranjeros se debe a la "solidez" de su economía, aunque también admitió que en buena medida responde a unos intereses internos que superan el 10 % anual, cuando "es verdad que en el mundo abunda el dinero barato".
Según informó hoy el Banco Central, durante el pasado marzo ingresaron al país 12.660 millones de dólares, lo que supuso un 70,64 % más que en febrero y llevó el acumulado en lo que va del año a 35.227 millones de dólares.
A fin de contener al real, en enero pasado el Banco Central estableció un encaje equivalente al 60 % de las posiciones que los bancos mantienen en dólares, siempre que superen los 3.000 millones de dólares o el valor patrimonial de referencia de la institución.
Luego se anunció el impuesto del 6 % sobre los préstamos que ha sido corregido hoy, pero nada ha podido detener al real, que en los últimos dos años se ha revalorizado más del 100 % en su relación con el dólar.
Durante la jornada de hoy, en parte gracias a la expectación que creó la posibilidad de nuevas medidas para atajar la devaluación de la divisa estadounidense, el real se depreció un 0,31 % respecto al dólar, que concluyó la jornada cotizado a 1,614 reales.