La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, expresó hoy su "profunda consternación" por los ataques registrados en Oslo, la capital noruega, en los que al menos 17 personas perdieron la vida, y su "solidaridad" hacia las víctimas.
"Recibí con profunda consternación la noticia de los atentados ocurridos hoy", dijo la jefa del estado brasileño, en una escueta misiva dirigida al primer ministro de Noruega, Jens Stoltenberg.
Asimismo, la presidenta agregó que quería "extender en nombre del Gobierno y del pueblo brasileños" los "sinceros sentimientos de pesar y solidaridad al Reino de Noruega y las familias de las víctimas".
Al menos diecisiete personas murieron hoy en un atentado con coche bomba en el complejo gubernamental de Oslo y en un tiroteo en un campamento juvenil cercano a la capital.
La policía ha atribuido los ataques a una variante local afín a movimientos antisistema.
Las dos acciones, perpetradas con unas horas de diferencia, están relacionadas entre sí, según fuentes policiales.