El Gobierno brasileño anunció hoy que extendió su programa de asistencia social a 1,3 millones de familias más para paliar los efectos de la crisis entre los más pobres.
El Ejecutivo elevó el umbral máximo de renta de las familias que pueden solicitar el subsidio, desde los 120 reales por persona hasta los 137 reales (de 52 dólares a 60 dólares aproximadamente), informó el ministerio de Desarrollo Social y Combate al Hambre.
El Gobierno tuvo en cuenta el reajuste de la inflación y varios estudios oficiales que constataron la necesidad de ampliar el número de familias incluidas en la red de protección social, "principalmente en el momento de la crisis", según un comunicado del ministerio.
El reajuste fue decisión del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, y un gabinete formado por los ministros de Desarrollo Social, Patrus Ananias, Planificación, Paulo Bernardo, y de Hacienda, Guido Mantega.
La inclusión de las nuevas familias se hará de forma gradual, por lo que solo se pasará de los 11 millones de familias beneficiadas al tope de 12,3 millones en próximo octubre.
El impacto de la medida en el presupuesto de 2009 será de 549 millones de reales (unos 241 millones de dólares), lo que implica que el Gobierno pasará a desembolsar cerca de 11.900 millones de reales (5.230 millones de dólares) anuales por este programa.
El programa "Bolsa Familia" establece subsidios de entre 62 reales (27 dólares) y 182 reales (80 dólares) y unas cuotas variables adicionales de 20 reales (8,8 dólares) que se pagan por hasta el tercer hijo menor de quince años que se encuentre estudiando.
Por cada hijo entre 16 y 17 años que continúe matriculado en la escuela, el Gobierno aporta 30 reales (13 dólares) adicionales.
"Bolsa Familia" unificó una serie de subsidios a los pobres establecidos durante el Gobierno de Fernando Henrique Cardoso (1995-2002) e incluyó los nuevos que creó Lula en 2003, cuando asumió su primer mandado con el compromiso de acabar con el hambre.