El Banco Central de Brasil anunció hoy una reducción de 1,5 puntos porcentuales en la tasa básica de interés, que quedó ubicada en el 11,25 por ciento anual.
Este recorte, el más profundo en los últimos cinco años, estaba dentro de las expectativas del mercado y siguió la tendencia de la última rebaja de un punto porcentual, tomada el pasado enero.
El Banco Central argumentó su decisión en función del "escenario macroeconómico", pero no adelantó si continuará con la tendencia de cortes en su próxima reunión, dentro de 45 días.
Ayer se conoció la fuerte retracción del 3,6 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) brasileño en el cuarto trimestre de 2008.
Este frenazo del crecimiento ha llevado a economistas a temer una recesión en este año y aumentó la presión de los sindicatos y patronales sobre el Banco Central, en demanda de un recorte inmediato de dos puntos porcentuales en la tasa básica, conocida como Selic.
La influyente Federación de Industrias de Sao Paulo (Fiesp) había reclamado una progresiva rebaja en los tipos hasta niveles cercanos al 8 por ciento.
Tras el anuncio de la autoridad monetaria, el sindicato Força Sindical criticó el corte por considerarlo insuficiente y afirmó que el Banco Central tenía margen para acelerar la flexibilización de su política monetaria.
La Federación de Industrias de Río de Janeiro (Firjan) aprobó la reducción de los tipos, pero pidió reformas al Gobierno para mejorar la competitividad de las empresas brasileñas.
A pesar de la rebaja, Brasil continúa en los puestos de cabeza en la lista de países con intereses más altos, tanto en términos nominales como reales.
Los intereses que pagan los consumidores son mucho más elevados que la tasa de referencia, puesto que los márgenes comerciales de los bancos son de los más elevados del mundo.