El Gobierno brasileño ha ofrecido a su par haitiano su total disposición a participar no solo en las tareas de emergencia, sino igualmente en la reconstrucción de Haití, devastado por el sismo del pasado 12 de enero.
El canciller brasileño Celso Amorim, quien llegó a la capital haitiana esta mañana, precisó a los periodistas que su país ya ha aprobado una ayuda de emergencia "en efectivo" de 15 millones de dólares, de los que cinco ya están en manos de la Organización de Naciones Unidas (ONU).
Aunque insistió en que es difícil cuantificar las diferentes partidas llegadas para una u otra tarea, pronosticó que la ayuda en reconstrucción puede llegar a la misma cifra.
Amorim dijo que su país está especialmente interesado en ayudar a la reconstrucción institucional, pues "es importante que haya una percepción de que hay un Gobierno que está en control de la situación".
En este sentido, expresó al primer ministro Jean Max Bellerive la disposición de su país a ayudar en la formación de cuadros para la administración haitiana, ya que el Gobierno de este país perdió a un gran número de valiosos funcionarios en el terremoto del pasado día 12.
Algunos medios han criticado a la Misión de la ONU en Haití (MINUSTAH, cuya parte militar está bajo mando brasileño) por su lentitud de reacción tras el terremoto y por verse absolutamente desbordada, hasta el punto de que el Gobierno haitiano ha pedido la ayuda de Estados Unidos y Canadá.
Al respecto, Amorim dijo que en esta situación "a Brasil no le importa el liderazgo regional, sino ayudar a Haití con respecto a los mandatos internacionales y al propio Gobierno de Haití".