Las autoridades de Brasil identificaron en los últimos dos días un total de 12.331 focos de incendio en todo el país, que en algunas regiones ya han consumido áreas equivalentes a un millón de campos de fútbol, informaron hoy fuentes oficiales.
Según el Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (Inpe), la situación es peor en la región centro-oeste del país, donde hay zonas en las que no llueve desde el pasado mes de abril, como es el caso de la ciudad de Brasilia y sus alrededores, incluido el Parque Nacional Chapada dos Viadeiros.
Entre los estados más afectados, el Inpe citó los de Mato Grosso, Pará, Rondonia, Goias y Tocantins.
En el último caso, el fuego ha devorado ya casi un millón de hectáreas del parque Isla de Bananal, que está considerado como un santuario ecológico por la riqueza de su fauna y su flora.
Hacia ese parque, así como ocurre en muchos otros lugares del país, han sido desplazados numerosos equipos de bomberos para intentar contener las llamas, que en la mayoría de los casos han sido atribuidas a la intensa sequía y a la baja humedad del aire, que en ciertas regiones alcanza niveles saharianos.
La coordinadora del Centro Nacional de Prevención y Combate a los Incendios Forestales, Ana María Canutti, dijo que, además de la baja humedad y la falta de lluvias, en algunos casos se ha comprobado que los incendios fueron provocados por turistas o la "imprudencia" de campesinos que preparan terrenos para la siembra.
Las previsiones del servicio de meteorología no son alentadoras, pues las lluvias para las regiones afectadas por la sequía sólo son esperadas para mediados o fines de septiembre próximo.