Brasil y Argentina se comprometieron hoy a avanzar en una integración de sus cadenas de producción, mediante la cual apuestan por superar todos los obstáculos que persisten en la relación comercial bilateral, informaron fuentes oficiales.
La llamada integración productiva comenzará por los sectores de madera y muebles, según acordaron hoy delegaciones de ambos países encabezadas por el secretario de Comercio Exterior brasileño, Welber Barral, y su homólogo de Industria argentino, Eduardo Bianchi.
Fuentes oficiales brasileñas explicaron que, durante el próximo mes de abril, serán sondeadas empresas de esos sectores en ambos países a fin de poner en marcha acciones de tipo político para respaldar la integración de sus cadenas productivas.
En los próximos meses, autoridades de ambos países también se dedicarán a analizar qué otros sectores de la industria pueden ser incorporados a esa iniciativa.
Según la Agencia Brasileña de Desarrollo Industrial, entre esos sectores podrían estar incluidos los de petróleo y gas, aeronáutico y maquinaria agrícola, mientras que en una etapa posterior pudieran incorporarse la vinicultura, los lácteos y la línea blanca.
Durante las reuniones sostenidas en Brasilia por funcionarios de ambos países, también se ha acordado organizar una misión comercial conjunta a China, con la intención de lograr una mayor penetración en el mercado de mayor crecimiento en el mundo.
"Estamos de acuerdo en que tenemos que ser más ofensivos en el mercado chino", dijo Barral este jueves en una rueda de prensa junto a Bianchi.
La cartera de productos que Argentina y Brasil ofrecerán en China se definirá en próximas reuniones, aunque en principio se ha pensado en que estará integrada por productos y maquinarias agrícolas, con algún tipo de valor agregado.
Asimismo, se harán análisis técnicos para conocer la razón de las pérdidas de mercado sufridas por empresarios brasileños en Argentina y viceversa.
En su caso, Brasil, atribuyó esas pérdidas de mercado en el país vecino a una menor competitividad de algunas de sus empresas, a cambios de hábitos de consumo de la población argentina y a los mejores precios de muchos productos de origen chino.
Durante la reunión de dos días también fueron presentados datos oficiales que confirman que el comercio bilateral se ha recuperado en más de un 50% en los primeros dos meses de este año, con relación al mismo período del 2009.
Barral y Bianchi coincidieron en que la recuperación es sólida y afirmaron que la meta de ambos países para este año "es salir del bache del 2009", cuando el intercambio cayó a mínimos por el impacto de la crisis financiera global.