La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, y su canciller, Antonio Patriota, recibieron hoy al ministro de Asuntos Exteriores de Portugal, Luis Amado, con quien analizaron la conflictiva situación en Oriente Medio y el norte de África.
"La estabilidad en Oriente Medio es crucial para la próxima década", pero con los conflictos que han estallado en varios países "se puede estar caminando hacia un escenario dramático", declaró Amado en una rueda de prensa junto a Patriota, tras una reunión de trabajo que ambos mantuvieron después del encuentro con Rousseff.
Según ambos ministros, la comunidad internacional debe actuar en el ámbito de la ONU y sugerir fórmulas de conciliación y consensos para evitar que se propague la violencia y, al mismo tiempo, lograr garantías de respeto a los derechos civiles.
Esas fórmulas irían en la línea que Patriota propuso antes de recibir a Amado y apuntarían a promover acciones de "países amigos", entre los que se incluiría el propio Brasil, que puedan "contribuir a que esos procesos evolucionen de manera pacífica", según dijo el canciller brasileño.
El ministro portugués explicó que en sus reuniones con Rousseff y Patriota también fue analizada la situación económica en la zona del euro y se hizo un repaso de la agenda bilateral, con énfasis en las relaciones comerciales y económicas.
Amado garantizó que, a pesar de las turbulencias en la Unión Europea (UE), Portugal pretende mantener su ritmo de inversiones en Brasil, país al que calificó de "cómplice estratégico".
Portugal es actualmente el cuarto inversor extranjero en Brasil, con capitales por unos 35.000 millones de dólares acumulados desde 1998.
El intercambio comercial entre ambos países llegó en 2010 a 2.000 millones de dólares, con una balanza inclinada en favor de Brasil en 927 millones de dólares, que ambos ministros se comprometieron hoy a tratar de equilibrar.
Durante su encuentro, Patriota y Amado también reafirmaron el interés de Brasil y Portugal en que se llegue finalmente a un acuerdo en las negociaciones sobre un tratado de libre comercio entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur, que fueron retomadas en 2010 después de casi seis años paralizadas.